Ante las constantes precipitaciones pluviales y el aumento del caudal en los ríos del municipio de Metepec, el Organismo de Agua de esta localidad ha reforzado su presencia en áreas vulnerables, especialmente en la ribera del río Lerma y el canal Insurgentes, en la comunidad de San Lucas Tunco. Desde enero de este año, las autoridades han implementado medidas preventivas y acciones de emergencia para salvaguardar a la población afectada por las crecientes.
Desde hace décadas, las viviendas irregulares ubicadas en las orillas del canal Insurgentes y el río Lerma han sido un foco de riesgo ante las lluvias, ya que se encuentran por debajo del nivel de estos cuerpos de agua. Esta ubicación, sumada a la descarga de aguas residuales en los caudales y el histórico de lluvias intensas en la región, ha provocado recurrentes filtraciones en las casas de la zona. Específicamente, durante este año, siete viviendas han experimentado filtraciones desde el suelo, lo que resalta la fragilidad del terreno en esta área lacustre.

Acciones del Organismo de Agua de Metepec
Desde el inicio del año, el Organismo de Agua de Metepec ha desplegado maquinaria y personal en las áreas afectadas. Se ha implementado un plan de desazolve y limpieza en los ríos y canales cercanos, así como la instalación de bombas de succión permanentes en puntos críticos, como la ribera del río Lerma. En total, se han colocado cinco bombas de succión de diferentes capacidades, gestionadas tanto por el gobierno estatal como por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), con el objetivo de drenar el exceso de agua y evitar inundaciones graves.
Los trabajadores del ayuntamiento han estado presentes en la zona, asistiendo a la ciudadanía desde antes del inicio de la temporada de lluvias, con una intensificación de sus labores durante las precipitaciones recientes. Además de las bombas de succión, se ha provisto de material para el fresado de caminos, y se ha realizado un análisis biológico del agua en las escuelas de la región para garantizar su salubridad.
Impacto en la Población
A pesar de los esfuerzos, la ubicación irregular de las viviendas y la naturaleza del terreno, que es una zona lacustre, ha hecho que algunas casas continúen siendo afectadas. En siete viviendas se reportaron filtraciones y en cuatro de ellas, el agua ingresó hasta una altura de 10 centímetros. No obstante, las autoridades destacan que la intervención temprana y las medidas de prevención han logrado reducir significativamente los riesgos para los habitantes de la zona.
Las viviendas afectadas han sufrido hundimientos progresivos debido al reblandecimiento del suelo, una situación que se ha venido presentando de manera sistemática. Sin embargo, el compromiso de las autoridades es claro: se mantendrá la asistencia y el monitoreo permanente hasta que la temporada de lluvias haya concluido y se hayan mitigado los riesgos.
