Giorgia Meloni es la líder de Fratelli d’Italia (FdI, Hermanos de Italia), el partido heredero del neofascista Movimiento Social Italiano (MSI). De hecho, Meloni reconoce como mentor a su líder, el fallecido dirigente fascista Giorgio Almirante. Fue confirmada como presidenta de Fratelli d’Italia en 2017, pero no era la primera vez que entraba en política. En 2008, a los 31 años, fue nombrada ministra, convirtiéndose en la más joven del equipo de Silvio Berlusconi.
Este domingo Meloni ha conseguido ganar las elecciones en Italia, con el 26,2% de los votos. En la anterior cita electoral de Italia, en 2018, Meloni no había llegado a conseguir el 5% de los votos: se quedó en un 4,35%, como recoge el Ministerio del Interior italiano.
Las ideas de Meloni y Fratelli d’Italia giran en torno al rechazo a la inmigración, la defensa de la familia, el soberanismo de su país y la defensa de la patria. Algo que comparte con su partido homólogo en España, Vox, como han demostrado en numerosas ocasiones cuando Meloni ha participado en actos del partido de extrema derecha español.
¿Quién es Giorgia Meloni? Mujer, madre, italiana y cristiana
La presentación que hizo Meloni de sí misma en España fue en un acto de Vox en Madrid el 10 de octubre de 2021. “Yo soy Giorgia, soy mujer, soy madre, soy italiana, soy cristiana, no me lo pueden quitar”, gritó Meloni en castellano. Se trata del lema de esta política de extrema derecha, el cual ha repetido en otras ocasiones.
Leer además: Advierte EU que cualquier uso de armas nucleares tendrá «consecuencias catastróficas» para Rusia
Meloni defiende que existe una supuesta persecución contra la familia o la religión católica como algo habitual en Europa y Occidente. Durante un discurso que pronunció en 2019 en Roma, por ejemplo, Meloni dijo: “Si te sientes ofendido por el crucifijo o el pesebre, aquí no es donde tienes que vivir. El mundo es grande y está lleno de naciones islámicas donde no encontrarás un crucifijo porque los cristianos son perseguidos y las iglesias arrasadas”.

Y añadió: “Ahora hablan de quitar las palabras padre y madre de los documentos. Porque la familia es un enemigo, la identidad nacional es un enemigo, la identidad de género es un enemigo. Para ellos, todo lo que define es un enemigo. Quieren que seamos Padre 1, Padre 2, Género LGBT, Ciudadanos X. Pero no somos códigos, somos personas y defenderemos nuestra identidad”.
El giro de identidad hacia la moderación durante la campaña electoral de 2022
Pero ¿quién es Giorgia Meloni, ahora, en 2022? La líder del partido de extrema derecha ha ido variando su discurso durante la campaña electoral para las elecciones generales italianas.
Como ella misma reconoció, durante la campaña hizo un “esfuerzo” de moderación. Atrás han quedado las grandes proclamas en contra del “abismo de la muerte” y la “ideología de género”, antiguos conceptos que tampoco se mencionaron en su programa ni en el acuerdo postelectoral firmado con las formaciones de Silvio Berlusconi (Forza Italia) y Mateo Salvini (La Lega).
Este cambio lo dejó patente con el discurso que lanzó Giorgia Meloni en redes sociales el 11 de agosto, en el que aseguró: «He leído en medios internacionales que la victoria de Fratelli d’Italia en las elecciones de septiembre supondría un desastre, que conduciría a un cambio autoritario, a la salida de Italia del euro y otras tonterías de este tipo. Nada de esto es verdad». También condenó el fascismo, algo que no había sucedido hasta entonces, y aprovechó para cargar contra la izquierda europea.
Este cambio de postura choca con lo que defendió en el pasado. Durante sus años al frente de Fratelli d’Italia proclamó su apoyo a otros líderes de la extrema derecha, como Viktor Orbán o Donald Trump. Incluso llegó a justificar a Benito Mussolini, el dictador fascista italiano.
Lo que no cambió: la postura sobre la inmigración de Giorgia Meloni
Uno de los temas en los que la aspirante de Fratelli d’Italia no ha variado el tono es en el de la inmigración. De hecho, en ese sentido, Meloni coincide con Vox en las críticas al Gobierno de su país. Considera que “las políticas migratorias de la izquierda han fracasado” y que la Unión Europea se ha mostrado “incapaz” de ayudar a los Estados miembros a “defender las fronteras exteriores” de la Unión.
En su lugar, propone un “bloqueo naval” en el Mediterráneo o lo que es lo mismo, promover una “iniciativa europea de acuerdo con las autoridades libias” para impedir el desembarco de inmigrantes que llegan desde las costas del Norte de África.
