La pesca furtiva en costa Esmeralda de Yucatán es operada por una ´mafia´

Pescadores de al menos seis puertos yucatecos han denunciado la pesca ilegal, la cual, dicen, está fuera de control y no se sienten apoyados por ninguna autoridad para resolver la problemática.
La pesca furtiva en costa Esmeralda de Yucatán es operada por una ´mafia´ La pesca furtiva en costa Esmeralda de Yucatán es operada por una ´mafia´ La pesca furtiva en costa Esmeralda de Yucatán es operada por una ´mafia´

Pescadores de al menos seis puertos yucatecos han denunciado la pesca ilegal, la cual, dicen, está fuera de control y no se sienten apoyados por ninguna autoridad para resolver la problemática.

Los pescadores enfrentan una de las peores etapas debido a la pesca furtiva, pues quienes la practican trabajan de día y de noche.

Es una mafia. La pesca furtiva que se practica en la costa Esmeralda de Yucatán ha llegado al grado de depredación, poniendo en peligro las especies marinas y la economía de las comunidades que se mantienen de esto.

Al llegar a la cooperativa pesquera “Manuel Zepeda Peraza” nos encontramos con José Santiago Vallejos Marrufo, patrón de lancha y su ayudante Gaspar Medina Gómez, mejor conocidos como Coco y Fefeco, respectivamente, con quienes viajamos a unas 20 millas náuticas a mar abierto.

“Ahora aproximadamente, como patrón de lancha, como 800 pesos más o menos, de mi parte y de mi parte de embarcación (…), ya viene dividido lo que es su parte del timonel y mi parte (…) Invertimos como 700 pesos de gasolina y 200 pesos entre de víveres, más el hielo”, dijo Coco. Esa misma cantidad de dinero necesita todos los días para invertir y poder salir a trabajar.

Coco eligió el punto de pesca mediante un radar satelital y los rayos del sol; se puso su traje buzo negro, mientras que Fefeco encendió un compresor para proveer de oxígeno mediante una manguera a su patrón, cuando estuviera dispuesto a descender al fondo del mar yucateco, en puntos conocidos como “areneras”. A unos seis metros.

Pescadores de al menos seis puertos yucatecos han denunciado la pesca ilegal, la cual, dicen, está fuera de control y no se sienten apoyados por ninguna autoridad para resolver la problemática.

Al bajar a Ríos Lagartos, ya en la cooperativa, Coco entregó su mercancía en un tambo azul, 20 kilos entre langosta y mero, que significan unos 3 mil 500 pesos; él considero que fue buena la pesca en esta época, pues tienen en contra la pesca furtiva y deportiva y recuerda que en otras temporadas hubiera sacado entre 40 a 60 kilogramos.

“Las langostas ya las movieron, ya trabajaron la piedra, ya le sacaron, si es el primer día (permitido por autoridades) que estamos buceando, o sea, son ellos (los pescadores “pirata”) desde mucho antes que lo hicieron.”

Con información de Diario Yucatán