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¡Impresionante! Crean el primer marcapasos inalámbrico biodegradable que se disuelve cuando el corazón ya no lo necesita

Hilda Rodriguez | 6 julio, 2021

Unos científicos de la Universidad de Northwestern (Illinois) han desarrollado un nuevo marcapasos. Este aparato se diferencia de los tradicionales en que es inalámbrico y biodegradable, por lo tanto, es útil para aquellos que necesitan corregir problemas del corazón temporalmente.

El primer marcapasos que se creó fue en 1958. Desde entonces, la tecnología ha ido modificando su efectividad. Sin ir más lejos, en 2013, se inventó un marcapasos que no necesitaba intervención quirúrgica.

Ahora, han ido un paso más allá y el nuevo marcapasos creado por la universidad estadounidense, no solo no necesita pasar por quirófano para implantarlo, sino que está pensado para que en unas semanas se disuelva en el propio cuerpo. Esta solución es útil para aquellos que necesitan usar un marcapasos de manera temporal y cuesta aproximadamente 80 euros.

Si bien el invento no es el primer marcapasos ideado para emplearse durante periodos cortos, este funcionaría sin batería, sería inalámbrico, flexible y pesaría menos de medio gramo. Los marcapasos temporales que existen a día de hoy tienen cables que pueden suponer riesgos de infección y, además, tienen sistemas de control que pueden dañar el tejido del cuerpo. Por ello, este nuevo aparato podría ser una mejor opción.

El marcapasos de estos investigadores está construido con magnesio, tungsteno, silicio y un polímero PLGA, todos ellos compatibles con el cuerpo y que se disuelven mediante reacciones químicas. Para funcionar, el aparato recurre a un dispositivo externo que envía ondas de radio al receptor del marcapasos. A través de dichas ondas, el invento obtiene electricidad y, con ella, regula el latido.

“A veces, los pacientes solo necesitan marcapasos temporalmente, tal vez después de una cirugía a corazón abierto, un ataque cardiaco o una sobredosis de drogas”, ha apuntado el doctor Rishi Arora, cardiólogo y principal investigador del estudio.

El dispositivo ha sido probado en pequeños mamíferos, como roedores, conejos y perros, además de en órganos humanos individuales de donantes. Según del equipo de científicos, los ensayos en perros fueron los que confirmaron que el marcapasos podía recoger la suficiente energía como para ser operable en humanos.

En las pruebas, el instrumento funcionó durante cuatro días y, más tarde, consiguió disolverse hasta desaparecer de los escáneres. Los investigadores afirman que el tiempo de uso y disolución puede variar al cambiar el grosor del marcapasos.

Con información de Sin Embargo

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