Islandia.- Después de 50 días de la erupción volcánica del monte Fagradalsfjall, cerca de Reikiavik, se han formado géiseres de lava que pueden alcanzar varios metros de altura. 

Y es que pese a decretarse un perímetro de seguridad para proteger a los curiosos de los enormes fragmentos de roca caliente que se precipitan, aún son numerosos los que caminan hasta cerca del volcán, en el valle de Geldingadalir, cerca del monte Fagradalsfjall, a 40 km de Reikiavik. 

«Es increíble verlo. Me siento muy pequeña frente al poder de la tierra, pero no tengo miedo», indicó Henrike Wappler, una alemana que vive en Islandia.

«Suena como un avión en el cielo. No todos los días podemos admirar un volcán desde tan cerca, es algo realmente asombroso y hermoso», indica Freija Wappler-Fridriksdóttir, una entre más de 2 mil 500 personas que se acercaron el sábado.

Visibles a decenas de km a la redonda, los géiseres de un color naranja brillante iluminan el cielo, con noches cada vez más cortas durante este mes de mayo. 

La Oficina meteorológica nacional considera que uno de los chorros de lava más intensos observados superó los 460 metros de altura, el miércoles de madrugada.

Esta erupción, que comenzó el 19 de marzo de noche, es excepcional en varios aspectos: hace más de ocho siglos que la lava no fluía en la península de Reikianes, y casi 6 mil años en el lugar donde ocurrió esta erupción. Como consecuencia de varias grietas, ha ido formando sucesivamente numerosos pequeños cráteres en Geldingadalir, uno sólo de los cuales está realmente activo.

Con información de Eje Central

¿Qué opinas?

Síguenos en Facebook