Ni las transmisiones en vivo, ni los anuncios previos, ni la lona amarilla enorme que dejaba ver qué ahí se haría una reunión, ni el ruido de la fiesta fueron un comprobante para las autoridades y evitar una fiesta más en plena pandemia.

A más de un año del inicio de la pandemia y aún hay quienes siguen sin entender ni comprender que es gracias a la negligencia de la misma ciudadanía, que la crisis sanitaria continúa.

El barrio de Santa Cruz Cuauhtenco, perteneciente al municipio de Zinacantepec, se siguen realizando fiestas y reuniones masivas, sin sana distancia.

Claro ejemplo fue la noche de este sábado, en dónde a través de transmisiones en vivo de una página de Facebook se muestra una fiesta con alrededor de 50 personas dentro de un lugar, bailando y tomando, con luces, una lona amarilla y el sonido como si la pandemia no existiera.

Sorprende que a estas alturas de la pandemia aún exista gente ignorante ante está situación, pero más sorprende que una fiesta tan grande y bien planeada no sea registrada por las autoridades del municipio de Zinacantepec para detenerla mientras los casos de muertes por COVID-19 continúa aumentando.

Y es que no fue una fiesta improvisada, pues hubo una buena organización, e incluso con días de anticipación se invitó a la población a esta fiesta a través de redes sociales.

Es de destacar que en municipio, actualmente se registran mil 461 casos positivos y 292 defunciones a causa del COVID-19, aún así, las fiestas y reuniones no paran y pese a que este fin de semana, finalmente llegó la vacuna Anti COVID-19 a Zinacantepec, esta es colocada a adultos mayores, mientras que jóvenes y adultos que aún son vulnerables, siguen sin acatar las medidas sanitarias.

¿Qué opinas?

Síguenos en Facebook