La ropa de los jóvenes es la que representa una mayor huella hídrica, ya que fabricarla puede sumar hasta 15 mil litros de agua por prenda. 

Toluca, Méx. – 30 de enero de 2021. La industria textil es una de las que más daño provoca al ambiente, por lo que el reúso de prendas a través de nuevos diseños es una opción para disminuir el impacto, afirmó la diseñadora Sarahí León Ayala, al dictar la conferencia virtual «Diseño textil y second hand», ante estudiantes de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma del Estado de México. 

La especialista explicó que la actividad conocida como «fast fashion», es decir, aquella que busca que la ropa se renueve conforme a mínimo dos temporadas en un año, provoca que la producción de ropa aumente y, en consecuencia, el impacto negativo al medio ambiente. 

Refirió que según estadísticas internacionales, es la ropa de los jóvenes la que representa una mayor huella hídrica, ya que fabricarla puede sumar hasta 15 mil litros de agua por prenda, por ejemplo, las zapatillas deportivas necesitan cuatro mil 400 litros; un pantalón vaquero, tres mil litros de vital líquido; una camisa de fibra sintética, mil litros; mientras que una camiseta de algodón, mil 200 litros. 

En este contexto, consideró que la implementación de la actividad conocida como «second hand» podría ser una opción para la disminución del consumo de agua en la manufactura de ropa de temporada, siempre y cuando se realicé adecuadamente. 

Otra opción, dijo León Ayala, es reusar la ropa, generando un nuevo diseño, procurando el uso de materiales ecológicos y biodegadables para, justamente, no caer nuevamente en el consumo excesivo de agua. 

Indicó que aunque apenas se está abriendo camino la implementación de «second hand» o consumo de ropa de segunda mano, la calidad de las prendas es mejor que la mayoría de la vestimenta fast fashion, que se hace de manera masiva y con el propósito de que no sea duradera. 

«De segunda mano se pueden encontrar cosas muy bonitas, más resistentes y con telas de mejor calidad. La ropa de segunda mano es más duradera y con estampados y diseños más elaborados que la de ahora, que se produce de manera masiva». 

Sarahí León Ayala aseveró que el reto de la industria textil es generar sistemas de manufactura amigables con el medio ambiente y fomentar el consumo responsable de sus compradores. 

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