La muerte del astro del futbol, Diego Armando Maradona, hace dos semanas en Argentina no puso fin a su controversial historia de vida.

Una fortuna incalculable y repartida por el mundo, cerca de 60 demandas en la justicia civil y cinco hijos reconocidos y seis con pedido de filiación forman parte de un proceso «demencial» por la herencia del ícono argentino que comenzó hace días con traspiés, escándalos y polémicas.

«Este proceso sucesorio empezó torcido, con conflictos familiares, juzgados que se declararon incompetentes y trámites mal iniciados, uno por pedirse fuera de la jurisdicción y otro por hacerlo antes los nueve días de ‘luto y llanto’ que exige la ley», explicó el abogado Mauricio D’Alessandro.

«No sé si no están suficientemente dolidos o quisieron ser los primeros de la fila, pero es una cosa demencial, porque van a poder participar todos del expediente, y no sólo los cinco (hijos) reconocidos, también los supuestos herederos», añadió el abogado, que trabajó varios años con el exfutbolista.

Maradona, que murió a los 60 años de un ataque cardíaco, reconoció a cuatro hijos en Argentina y a uno en Italia, que tuvo durante su etapa en el club Napoli.

Pero tuvo otros cuatro descendientes en Cuba, cuando se radicó en la isla para realizar un tratamiento para recuperarse de sus adicciones, de acuerdo con datos difundidos por su abogado, Matías Morla.

En Argentina, además, se hicieron dos reclamos de paternidad ante la Justicia en 2019, que volvieron a tomar impulso en los últimos días, tras la muerte que provocó dolor y homenajes en todo el mundo.

«Los que están reclamando tienen que presentarse en la sucesión, porque el juzgado tiene el ADN y está resguardado para comparar con cualquiera que se considere hijo y acompañe sus dichos con ciertas pruebas», indicó D’Alessandro.

«Deben presentarse rápidamente para pedir que guarden parte de la herencia como si fueran hijos», añadió el abogado.

Según la revista especializada Forbes, el patrimonio del campeón del mundo con el seleccionado argentino en 1986 sería de entre 10 y 40 millones de dólares, muy por debajo de las cifras que, por ejemplo, actualmente gana una figura mundial como Lionel Messi.

El histriónico jugador, habituado a afiladas y polémicas opiniones públicas, alcanzó fama global tras la genial Copa del Mundo que jugó en México 1986, donde llevó a Argentina a su segundo título mundial con algunos de los goles más recordados de la historia de los mundiales.

Con información de Excelsior

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