Que como cada año alcaldes y diputados rinden cuentas a la ciudadanía sobre lo realizado en el año que concluye, oportunidad para unos de engrandecer sus egos y hacer verdaderos festejos como si la vida de los ciudadanos haya cambiado drásticamente, cosa que en la mayoría de los casos no pasa.

Que a diferencia de otros años este se desarrolla en medio de la pandemia por Covid-19, y en un rebrote de contagios que nos pone en el borde de un semáforo rojo, que nos obligaría a cerrar por completo toda actividad en el estado, sin embargo esto a algunos alcaldes no les importó. Lugares cerrados, con mucha gente algunos sin cubrebocas y en algunos casos hasta con acarreados.

Que tal fue el cazo del alcalde de Zumpango que retaco un salón para rendir su informe sin tomar en cuenta la sana distancia, claro todo esto avalado por su área de protección civil que sirvió de edecanes y de adorno, pero también quien para la foto abraza a niños acto que por lo menos es criminal si después de eso en menor fuera contagiado de covid, como lo hizo la alcaldesa de Naucalpan Patricia Duran en un evento el fin de semana pasado.

Que no solo los alcaldes pecan de imprudentes también algunos diputados que en sus informes rompieron por completo con los protocolos de seguridad para cuidar a la población del COVID-19. Tal es el caso de Azucena Cisneros Coss quien entre abrazos y besos festejó su informe en medio de un centenar de personas.

Que no solo son informes también recorridos y eventos innecesarios en una realidad que estamos viviendo, mientras a la población se le pide no hacer reuniones y acudir a eventos, en el PRI tomaron protesta a cientos de dirigentes municipales y coordinadores regionales donde parece importar poco las recomendaciones del gobernador del estado que les pide evitar reuniones y eventos.

Que tal vez el ego y el vanagloriarse con logros pírricos sea prioridad de estos funcionarios o dirigentes de partido, ¡claro!, no son los únicos sino por mencionar algunos que destacan por la desfachatez con la que se conducen sin importar la salud de sus colegas y compañeros. ¿Qué será más importante? hacer que la gente te aplauda o la salud pública que parece que después de 9 meses sigue sin importar, tal vez su salud puede ser lo de menos pero se trata de preocuparnos por los demás, ¿o no?

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