Volvieron a salir, indignadas y llenas de rabia, son 119 mujeres que fueron víctimas de feminicidio de enero a octubre, son las miles de víctimas que a diario callan la violencia de la que son víctimas. Son los golpes, son los gritos.

Este 25 de noviembre Día Mundial contra la Violencia de Género, en Toluca hubo dos movilizaciones.
A la 1:00 de la tarde partió el primero desde La Alameda Central hacia las instalaciones de la Secretaría de la Mujer donde sostuvieron una mesa de diálogo con la secretaria Isabel Sánchez Olguín y la Fiscal de Delitos de Género, Dylcia Espinosa de los Monteros.

Sobre Morelos se colocó una mesa y hubo micrófono abierto, las quejas llegaron, por primera vez, fueron escuchadas por las autoridades.

En medio de gritos de auxilio las lágrimas brotaron, incluso la fiscal rompió en llanto.
Terminada la reunión, las canciones y bailes, todos con el mismo mensaje: Nos queremos vivas.
En tanto, a las 2:00 de la tarde partió un segundo contingente desde el Parque Simón Bolívar hacia la Plaza de los Mártires.

En su camino hubo pintas, incluso graffitearon patrullas.

Al llegar a Palacio de Gobierno, los granaderos esperaban, pero eso no las limitó. Sobre la calle Lerdo llevaron a cabo el siluetazo, dibujaron la silueta de las mujeres que han sido asesinadas.

Y es que en la entidad mexiquense menos del 30 por ciento de los homicidios dolosos de mujeres son investigados con perspectiva de género.

Las canciones siguieron, pidieron que no les llamen feminazis y que no se crimilanice la lucha feminista.
Aunque con rabia, la serenidad se mantuvo. No hubo destrozos, sólo gritos desesperados por la violencia machista que aumentó con la pandemia y echa luz en un fenómeno que descompone el núcleo social: la familia.

Por: Pedro Pérez

¿Qué opinas?

Síguenos en Facebook