Varias personas salieron a las calles a protestar contra el presidente Merino, la policía los reprimió violentamente

Este sábado las manifestacionescontra el presidente de Perú, Manuel Merino, llegaron a un punto álgido, cuando la represiónpoliciaca cobró la vida de dos manifestantes y dejó varios civiles heridos.

Laprimer  víctima mortal es un joven de 25 años, que falleció al recibir un disparo de arma de fuego en la cabeza,  que llegó sin signos vitales al hospital, según confirmaron fuentes hospitalarias a la emisora de radio RPP.

El segundo fallecido fue identificado como Inti Sotelo, de 24 años, un estudiante de turismo, que fue ingresado herido por cuatro perdigones al Hospital Grau, cerca a la zona donde se produjeron los enfrentamientos en el centro de Lima.

Decenas de miles de peruanos marcharon por calles y avenidas de todo el país en una movilización de rechazo espontánea, coordinada tan solo a través de redes sociales, sin líderes ni portavoces, muy diversa, mayoritariamente joven y con una dominante presencia femenina. En Lima, la marcha desató crudas escenas de violencia y represión.

Por varias horas la protesta se desarrolló de manera pacífica, súbitamente, sin alguna explicación, comenzó una dura represión.

Represión bajo la mira nacional e internacional

A pesar de los llamados nacionales e internacionales para que se eviten esas represalias, los agentes antidisturbios dispararon una lluvia de bombas lacrimógenas y usaron escopetas con perdigones contra los ciudadanos que se les enfrentaron al intentar avanzar por la céntrica avenida Abancay hacia la sede del Congreso.

Al ser interrogado por periodistassobre este caso, el general Jorge Luis Cayas, jefe de la región policial Lima, aseguró que desconocía esa información e iba a investigarla, pero aceptó que los agentes usaron perdigones de goma que, según dijo, están permitidos por las normas internacionales.

Varios manifestantes lanzaron arengas, insultos y fuegos artificiales hacia los policías.

Esto fue respondido con disparos de gases lacrimógenos que las brigadas de jóvenes intentaron ahogar colocándoles conos de plástico, tal como se ha hecho en otras ciudades del mundo en las que se han visto grandes protestas desde el año pasado.

Sin embargo, fueron superados por la profusa cantidad de disparos de gases y perdigones, que hirieron a numerosas personas, entre ellas por lo menos a dos periodistas, y también generaron desmayos de jóvenes hombres y mujeres.

La situación fue tan dramática que incluso enervó los ánimos de manifestantes organizados de las barras del Universitario de Deportes y Alianza Lima, los dos archirrivales del fútbol peruano, que en un hecho inédito se unieron para enfrentar a los policías.

Nube de humo

Mientras los reporteros que transmitían en vivo por los medios locales y redes sociales se quejaban por el excesivo uso de la fuerza, se presentó una durísima carga de los agentes antidisturbios, que avanzaron disparando hacia los jóvenes, algunos de los cuales cayeron heridos y fueron retirados por sus compañeros.

Esto formó una nube de humo que hizo retroceder a los manifestantes por el céntrico Parque Universitario, mientras que también se comenzaron a lanzar gases en la Plaza San Martín para dispersar a los ciudadanos que continuaban en ese lugar de manera pacífica.

La nube tóxica también afectó a las residencias próximas, como denunció desesperada en la radio la monja de una congregación que regenta un hospicio para mujeres y niños desamparados en esa céntrica zona de Lima.

Otro grupo de ciudadanos se mantuvo a la altura del Palacio de Justicia protestando contra la represión que se daba en el centro de la ciudad, mientras que los agentes también lanzaron gases contra los que ocupaban de manera pacífica la avenida La Colmena.

De inmediato, la Defensoría del Pueblo emitió un mensaje en Twitter en el que denunció que la Policía “está haciendo uso indebido de la fuerza y lanzando bombas lacrimógenas sin justificación contra los jóvenes que ejercen su derecho a la movilización en el centro de Lima”.

Con información de EFE

¿Qué opinas?

Síguenos en Facebook