Infectado de coronavirus y contagioso, el presidente Donald Trump se aventuró brevemente fuera del hospital en una caravana el domingo para saludar a los partidarios que lo vitoreaban, una medida que hizo caso omiso de las precauciones destinadas a contener el virus y que ha sido calificada por sus críticos de un ‘desfile covid’.

Los agentes del Servicio Secreto dentro del vehículo se podían ver con máscaras y otros equipos de protección.

Cuando falta poco menos de un mes para el día de las eleccionesTrump estaba ansioso por proyectar fuerza a pesar de su enfermedad.

El todavía contagioso presidente sorprendió a los partidarios que se habían reunido frente al Centro Médico Militar Nacional Walter Reed, a bordo de una camioneta negra con las ventanillas subidas.

La medida culminó un fin de semana de contradicciones que alimentaron la confusión sobre la salud de Trump.

En un breve video difundido por la Casa Blanca el domingo, el presidente insistió en entender la gravedad del momento. Pero sus acciones momentos después, al salir del hospital y sentarse dentro de la camioneta con otros, sugirieron lo contrario.

Esto es una locura», dijo el Dr. James P. Phillips, médico de cabecera de Walter Reed que es un crítico de Trump y su manejo de la pandemia.

Cada persona en el vehículo durante ese ‘paseo’ presidencial completamente innecesario ahora tiene que ser puesta en cuarentena durante 14 días. Pueden enfermarse. Pueden morir».

Para teatro político. Ordenados por Trump a poner en riesgo sus vidas por el teatro. Esto es una locura”, agregó el doctor Phillips.

La irresponsabilidad es asombrosa. Mis pensamientos están con el Servicio Secreto obligado a actuar”, comentó.

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