El 2 de abril del presente año por el covid19 se decidió cerrar las playas de Acapulco, Estado de Guerrero, 3 meses después, el 3 de Julio volvieron abrir, pero visitar este lugar es totalmente diferente de lo que uno estaba acostumbrado.

SéUno Noticias visitó Acapulco una semana después de que volvieron a retomarse las actividades turísticas. Desde la llegada a la costera Miguel Alemán, donde observas un espectacular que te recuerda de una forma peculiar el uso de cubrebocas obligatorio; el anuncio hace un recuento de las cosas que llegaron para quedarse y una imagen de un tapabocas sobresale.

En las gasolineras y estaciones de taxis, hay promotores de hoteles que te ofrecen hospedaje. Hay precios desde 500 pesos hasta mil 300 pesos por noche, depende del recinto y de la ubicación. Todas estas personas que incluso te llevan hasta el hotel para revisarlo, usan cubrebocas, cuentan que si no lo usan, les pueden llamar la atención.

En la gran mayoría de los hoteles que se ubican sobre la avenida Miguel Alemán de Acapulco, en la entrada hay un tapete sanitizante, también hay un letrero que te indica cuales son las medidas de prevención que se deben de llevar acabo mientras estás hospedado. El uso de cubrebocas es obligatorio en el lobby y en la zona de la alberca, pero si nadas te lo puedes quitar; cuando utilizas el elevador es solo junto con tus acompañantes y no con personas desconocidas.

Estos hoteles, tienen permitido dar un servicio a un 30 por ciento de su capacidad. De acuerdo con un reporte de la Secretaría de Turismo de Guerrero, este domingo Acapulco registró un 17.9 por ciento de ocupación hoterela, esto significó casi un 5 por ciento más en comparación con el primer fin de semana de que volvieron abrir.

La sorpresa para los turistas llega en los accesos de las diferentes playas de Acapulco.

Las medidas para poder estar en una playa son las siguientes: solo puedes caminar, correr y meterte a nadar al mar; está prohibido meter alimentos y bebidas alcohólicas, también no puedes colocar una sombrilla y sillas para poder contemplar el sitio. Recalcan que debes usar cubrebocas.

Lo anterior, desilusiona a los turistas que esperaban tomar o comer en la playa; los comerciantes se las ingenian, rentan mesas, sombrillas y sillas en la parte de concreto del pasillo que te lleva a la arena.

Los comerciantes tratan de que los turistas no se vayan, ofrecen ir por alimentos y bebidas. Algunos piden y se arriesgan, todo por saborear una «chela» con la brisa del mar.

Por un momento, los turistas olvidan el covid19 y la nueva normalidad, hasta que llega el operativo de la policía estatal en colaboración con la Guardia Nacional, quienes revisan que las medidas se lleven acabo.

En el momento que se ve a la autoridad sobre la arena, los comerciantes piden a sus clientes colocarse el cubrebocas y esconder la bebida.

Llega la revisión, algunos logran burlar el operativo, pero otros no corren la misma suerte y tienen que quitar su sombrilla; los comerciantes recriminan a los oficiales por qué a los hoteles les permiten instalar sombrillas en la playa y a ellos no. Exponen que la gente se va y ellos no generan un ingreso; «al jodido siempre friegan», dicen los vendedores de servicios turísticos.

Además de los elementos de seguridad, los visitantes y comerciantes se cuidan de reporteros gráficos, quienes tratan de capturar el momento en que los turistas burlan las medidas de sanidad en la playa. Los fotógrafos «sienten las miradas» y deciden retirarse.

A pesar de que no puedes instalar una sombrilla en la arena, la moto acuática y la tradicional babana sí pueden dar servicio.

Finalmente, el acceso a las playas de Acapulco tiene un horario de 7 de la mañana a las 7 de la tarde, y tanto comerciantes como turistas, esperan que en un cambio de color del semáforo sanitario, permitan realizar más actividades. Actualmente el Estado de Guerrero se encuentra en fase naranja.

Crónica y fotos: Bernardo Jasso

¿Qué opinas?

Síguenos en Facebook