Necesario enlazar enfoque de género con derechos humanos para abordar la violencia de género: Ximena Gauche

Necesario enlazar enfoque de género con derechos humanos para abordar la violencia de género: Ximena Gauche Necesario enlazar enfoque de género con derechos humanos para abordar la violencia de género: Ximena Gauche Necesario enlazar enfoque de género con derechos humanos para abordar la violencia de género: Ximena Gauche

“No basta con que las mujeres levanten la voz, sino debe sumarse toda la sociedad”, señaló durante el Seminario Internacional coordinado por la RIEC y la Codhem.

La pandemia del COVID-19 genera efectos multisistémicos o diferenciados entre los grupos sociales, con mayor impacto en mujeres, niñas y adolescentes, por ello es necesario utilizar el enfoque de género de manera permanente en el abordaje para el tratamiento de la violencia de género y enlazarlo con la perspectiva de los derechos humanos, sugirió la investigadora de la Universidad de Concepción, Chile, e integrante de la Red Internacional de Estudios Constitucionalistas (RIEC), Ximena Guache Marchetti.

“Debe ser un compromiso permanente y transversal porque no basta con que las mujeres levanten la voz, sino debe sumarse toda la sociedad, no solo quienes sufren violencia, sino hacer conciencia y hacer un abordaje de manera diferente”, apuntó.

En su participación en el foro “Derecho de las mujeres a una vida libre de violencia” en el seminario internacional coordinado por la RIEC y la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem), indicó que si bien en el estudio de la violencia de género hay avances, sigue ignorándose el enfoque de la Teoría de Género, que ve la desigual distribución del poder, porque el hombre está en situación de predominio. 

Citó que en materia judicial hay un avance con sentencias notables con la incorporación de la perspectiva de género en los procesos de investigación, sanción y reparación en materia de violencia sexual; sin embargo, dijo no debiera haber ningún condicionamiento de la justicia en la violencia hacia la mujer cuando se habla de otro tipo de ilícitos o acciones vejatorias, porque hay causas profundas que no han sido suficientemente abordadas desde el punto de vista social. 

Recalcó que se debe unir el enfoque de género con la perspectiva de los derechos humanos, porque no es lo mismo ser una mujer adulta que una adolescente, ser lesbiana que heterosexual, adulta mayor que una joven; por tanto, la atención desde el aparato público, de acuerdo con las recomendaciones del sistema interamericano deben mirar la perspectiva de género para reconocer las causas y trabajarlas con ese enfoque. 

Entrevistada sobre cómo atender las necesidades y problemas reales que enfrentan las mujeres, al considerar que continúa la violencia institucional porque los varones encabezan los gobiernos locales y nacionales, toman las decisiones y dejan pocos espacios a las mujeres, dijo que una de las estrategias para enfrentarlo, es tratar de generar espacios de apertura a la incorporación de equipos que aborden los distintos ámbitos; además de realizar un trabajo interseccional para considerar las distintas realidades de las mujeres y no pensar en abstracto. 

“Por ejemplo, integrando a mujeres, por dos razones: porque se pueden mirar de manera distinta las problemáticas y se pueden colocar ciertos temas en la agenda, que si no se tiene una mirada de género, no se van a visibilizar”, detalló la especialista. Reiteró que debe ser un enfoque permanente: “no podemos pensar que esto hay que hacerlo hoy para aminorar los efectos diferenciados del COVID, sino que hay que transversalizarlo y mantenerlo en todos los contextos, formales, institucionales, donde se toman todas las decisiones que afectan de manera normativa y políticas públicas; pero también desde una perspectiva del rol que cada persona está llamada a cumplir en la sociedad”, precisó. 

Asimismo, consideró que las aportaciones de los estudios de género pueden ir transformándose en un vehículo que promueva cambios sociales en la medida que se hace no solo en espacios académicos, sino también en espacios coloquiales, por ejemplo censurando frases machistas, no avalar o felicitar por chistes o humor machista”, entre otras acciones; también puede contribuir a generar un cambio en los hogares, al distribuir las tareas entre mujeres y varones de manera equitativa, concluyó.