Gracias a las denuncias de vecinos se cancelaron dos
laboratorios funerarios clandestinos donde se realizaban embalsamamientos ilegales

Por: Guillermo Rueda

Luego de diversas denuncias por parte de vecinos, se logró identificar y
cancelar dos laboratorios funerarios clandestinos, que ofrecían el servicio
para diferentes establecimientos de este giro en esta época de alta
demanda.

El primero de ellos fue denunciado y cancelado en la calle Fray Andrés de
Castro, colonia San Bernardino, en Toluca. Ahí embalsamaban de manera
clandestina los cuerpos durante las madrugadas, para el servicio de
Programa de Apoyo de Beneficio Social (PABS), como el caso del Recinto
Funeral Latinoamericana, que se ubica sobre Paseo Tollocan, casi esquina
con Pino Suárez. Otras funerarias implicadas en esta problemática de
embalsamado ilícito son Funerales Luja y Funerarias Sánchez Villafaña.

De acuerdo con la ley general de Salud, la inhumación o incineración de
cadáveres sólo podrá realizarse con la autorización del oficial del Registro
Civil que corresponda, quien exigirá la presentación del certificado de
defunción. Los cadáveres deberán inhumarse, incinerarse o embalsamarse dentro de 48 horas siguientes a la muerte, salvo autorización específica de
la autoridad sanitaria competente o por disposición del Ministerio Público o
de la autoridad judicial. La inhumación e incineración sólo podrá realizarse
en lugares permitidos por las autoridades sanitarias competentes, de no
ser así, se estaría incumpliendo con la ley, tal y como lo es el caso de
dichas funerarias.

Además, este laboratorio clandestino de Toluca, así como el de Tecámac,
incumple con las leyes de sanidad y no cuenta con la autorización de la
Secretaría de Salud. Este fundamento legal está remarcado para poder
contar con una licencia emitida por la Comisión Federal para la Protección
Contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS). El laboratorio clandestino no
contaba con los lineamientos antes mencionados ni cumplía con las
medidas de prevención, sanidad e higiene para embalsamar.

En Recinto Funeral Latinoamericana se cuestionó sobre tal servicio, a lo
que los responsables del lugar aseguraron que era en el mismo edificio de
Tollocan el embalsamado y que únicamente el cuerpo era llevado a
Ixtlahuaca para ser cremado; sin embargo, es uno de los principales
establecimientos señalados por el uso del laboratorio que desde el pasado
mes de marzo comenzó sus labores sin licencia de operación.

En la funeraria también se preguntó por el precio, por lo que se informó
que el costo mínimo de los servicios funerarios que incluye el
embalsamado, que ahora corre con fama de ilegal, es de 23 mil 900 pesos
y puede elevarse hasta casi los 60 mil pesos, dependiendo el paquete
funerario.

La Asociación Nacional de Directores de Funerarias en México denunció
que la problemática de “coyotes”, que modifican certificados de defunción y
encarecen servicios funerarios, “ya tiene mucho tiempo” y no empezó con
la pandemia de Covid-19.

Los “coyotes” no cuentan con instalaciones y por lo tanto tampoco están
apegados a la legalidad ni tienen un contrato reglamentado ante la
Procuraduría Federal del Consumidor.

El espacio utilizado como laboratorio ilícito, y que tenía el giro de
autolavado, ya fue suspendido por segunda vez, pues desde que comenzaron las denuncias de los vecinos por el fétido olor, está cerrado
por la dirección de Desarrollo Económico y Protección Civil de Toluca, por
no presentar el plan de emergencias de protección civil ni los
señalamientos de la NOM 003 SEGOB relativos al manejo de productos
químicos; sin embargo, al no haberle dado seguimiento, el lugar volvió a
abrir violando nuevamente las leyes.

Y es que fue desde el pasado 27 de mayo que la Secretaría del
Ayuntamiento, la Coordinación Jurídica y la Consejería Jurídica de Toluca
notificaron a la Fiscalía del Edomex del “hallazgo de cadáveres en
suspensión de comercio”, lo cual consta en el oficio 201012002/2115/2020.

En el sitio fueron encontrados seis cuerpos, no hay remitidos al MP y la
autoridad municipal no realizó ninguna denuncia, apenas presentó a la
Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), a través de la
Consejería Jurídica del ayuntamiento, un informe del “hallazgo de
cadáveres en suspensión de comercio”.

En Tecámac fue la alcaldesa Mariela Gutiérrez Escalante, quien informó a
través de sus redes sociales sobre el hallazgo de “un centro clandestino de
embalsamamiento” en una casa de la avenida Ozumbilla, Manzana 28, lote
36, casa 4, de la Sección Jardines en Los Héroes. Dos personas
localizadas en el domicilio fueron remitidas a la agencia del Ministerio
Público.

Estos centros de embalsamamiento ilícitos se convierten también en un
foco de infección ante el virus Covid-19. Ambos casos fueron retenidos
gracias a las constantes denuncias ciudadanas de los vecinos, quienes se
veían afectados por los olores y la nube de humo del lugar. Aunque ya han
sido clausurados, los vecinos temen una reapertura clandestina, además
de que los denunciantes han sido, en ambos casos, amenazados de
muerte por los involucrados en estos hechos ilícitos.

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