Se respondió oportunamente para brindar atención al parto

Ana Laura Mejía Alvirde de 29 años, originaria de San Bartolo, comunidad del municipio de Toluca, se convirtió hace un par de meses, en madre de tres niñas quienes nacieron en el Hospital de Gineco Obstetricia (HGO)No. 221 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el Estado de México Poniente.

En la quinta semana de embarazo se enteró de que sería madre de tres bebés, situación que la llevó a tener un seguimiento puntual de su gestación. Al séptimo mes tuvo que permanecer en cama por instrucción médica debido al aumento de su presión arterial.

El 21 de marzo cuando cursaba la semana 28 de gestación, la señora Ana Laura comenzó a preocuparse porque no sentía el movimiento de una de sus bebés y decidió acudir al servicio de urgencias del HGO 221.

Cuando arribó, fue valorada e internada de inmediato pues se encontraba en inminente labor de parto, con contracciones; sin embargo, como durante todo su embarazo presentó molestias y dolor en cadera pensó que era normal, nunca imaginó que tan pronto conocería a sus pequeñas.

Al tratarse de una gestación múltiple y un parto prematuro, entró en acción todo un equipo de especialistas para brindar atención a la madre y a las niñas, que nacieron con bajo peso y un alto riesgo de contraer alguna infección, precisó el doctor Carlos Echeverría Miranda, director del Hospital.

Se le practicó una cesárea a la señora Ana Laura, 9:21, 9:22 y 9:23 de la mañana nacieron las tres hermanitas. Las trillizas son resultados de un segundo embarazo, que se concretó con éxito, gracias a la atención de un equipo multidisciplinario (médicos anestesiólogos, pediatras, neonatólogos, ginecobstetras y enfermeras).

Debido a su prematurez las niñas tuvieron que permanecer hospitalizadas bajo el cuidado del personal médico, de enfermería y nutrición, quienes las ayudaron para que ganaran peso,  se fortalecieran y estuvieran listas para ir a casa.

Después de dos meses de estancia hospitalaria, la más pequeña a quien llamarán Ángela, fue la última en abandonar el hospital. Sus padres nunca dejaron de visitarla y estar pendientes de su evolución.

La afortunada mamá de las tres niñas dijo: “Hubiera querido que mi embarazo llegara a término para que mis bebés no tuvieran que quedarse en el hospital; sin embargo agradezco a los doctores por su atención. En cuanto nacieron me las acercaron para verlas por primera vez, y verlas sanas, me hizo muy feliz, era lo que más me preocupaba”.

Por su parte, Juan Manuel Romero, padre de las trillizas, expresó: “Muchas gracias al hospital de Gineco Obstetricia por todas las atenciones que le dieron a mis bebés, al equipo de enfermería por el buen cuidado, les agradezco mucho”.

Actualmente, las tres niñas ya se encuentran en casa, disfrutando de la compañía de sus  padres y su hermana de siete años.

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