“Tengo mucha fe de que vamos a sacar a nuestro querido México, no nos van a hacer nada los infortunios, las pandemias, nada de eso”, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador durante el evento “Diálogo con los pueblos afromexicano, mixteco y tlapaneco” en Marquelia, Guerrero.

Lo anterior, al referirse a la pandemia del coronavirus, la cual ha infectado, hasta la noche del sábado, a 41 personas en México.

Recordó que él mismo y su movimiento se llegaron a caer varias veces, pero se levantaron y siguieron caminando.

“Nos hicieron fraudes, decían mis adversarios en la última elección del 2012, decían que ya me retirara, que ya estaba enfermo, que ya estaba chocheando y dijimos: no. Imagínense si nos retirábamos iban a hacer fiesta, todavía estarían gozando si nos hubiésemos retirado, dijimos: no, vamos a seguir adelante, vamos a perseverar hasta lograr el triunfo para transformar a México. Y la gente confió, apoyó y respaldó, y sería un acto de vileza, de traición, no estar a la altura de las circunstancias”, apuntó.

“Por eso vengo a Marquelia a decirles que no les voy a fallar, vamos a transformar a México, ya empezó la transformación, pero falta todavía, porque, como lo mencionaba la compañera, el gobierno era como un toro viejo, echado, reumático, mañoso, corrupto, que estamos poniendo de pie para que camine, y que el gobierno cumpla con su principal responsabilidad: Atender las demandas del pueblo”, abundó.

En el acto, también reiteró que su gobierno sacará adelante al país porque ya no hay corrupción y rinde el presupuesto.

“Cuando hay corrupción no alcanza para nada el presupuesto porque se queda en unas cuantas manos, y para poder hacer algo todavía, después de que se roban el dinero, aumentan los impuestos o endeudan al país”, manifestó.

“Ahora no es así, no hay aumento de impuestos, no hay impuestos nuevos, no estamos endeudando al país y no hay gasolinazos; al contrario, ahora está bajando la gasolina, está bajando el precio de las gasolinas. La clave está en no permitir la corrupción y que no haya lujos en el gobierno, porque el presupuesto, además de que se iba a unas cuantas manos, se destinaba, se dedicaba a mantener privilegios de los altos funcionarios públicos”, agregó.

López Obrador acusó que en el pasado, los altos funcionarios públicos gastaban seis mil millones de pesos al año en atención médica privada.

“Se hacían hasta cirugía plástica, se estiraban a costillas del erario. Eso se terminó”, expresó.

Y repitió que desde que llegó a la Presidencia, los ocho mil elementos del Estado Mayor Presidencial (EMP) se incorporaron a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), a la Guardia Nacional para cuidar al pueblo y no al presidente, pues a él lo cuida la gente.

“Imagínense cuánto nos ahorramos. Muchísimo, pero aquí no hay, miren, y no es nada más un asunto de seguridad, es de tener un gobierno austero. Ya no hay aviones, helicópteros privados, imagínense si vengo a Marquelia en helicóptero ¿cuándo me voy a dar cuenta de cómo están los caminos? Nunca”, expuso.

Cachitos y avión presidencial

El jefe del Ejecutivo sostuvo que no se preocupen quienes no tengan para comprar su ‘cachito’ para la rifa del avión presidencial pues los empresarios “que tienen dimensión social” ya compraron bastantes y le han dicho que el gobierno federal entregue esos boletos a la gente más pobre.

“Vamos a entregar esos boletos para que, con suerte, se saquen el premio. No el avión, sino van a ser 100 premios de 20 millones cada uno, son dos mil millones de pesos en premios para el día 15 de septiembre”, subrayó.

“En todas las escuelas van a tener número de boletos, todas las escuelas”, añadió.

¿Qué opinas?

Síguenos en Facebook