Toluca México a 18 de febrero del 2020.- Bajo la única justificación del recorte de presupuesto, varios empleados del ayuntamiento de Toluca se han quedado sin trabajo, además de que no fueron finiquitados como les correspondía; así lo denunciaron algunos de los afectados.

Es el caso de Ana Karina Tovar Salinas quien tenía el cargo en el ayuntamiento de auxiliar administrativo, quien comenta que de la noche a la mañana en el último día de enero fue despedida sin algún argumento.

«Solo me hablaron que me citaban para hablar de mi cargo y me ofrecieron un mes de sueldo a cambio de que presentará la renuncia, yo no acepte pero me dijeron que si quería demandará pero que eso no iba a cambiar»

comentó la afectada.

«A mí me tocaba -por el tiempo que llevaba- al menos tres meses de finiquito más prestaciones, pero la verdad es que por mi situación económica pues no me queda de otra que aceptar el finiquito».

En la misma situación se encuentra Víctor Eduardo Cruz Acosta, quien también contaba con un cargo administrativo dentro del ayuntamiento y que además padece de problemas auditivos, de la misma manera fue despedido sin justificación alguna, el además ofreció sus servicios como entrenador físico, ya que ha dedicado veinte años de su vida al deporte profesional como ultramaratonista, mismo que fue negado por el ayuntamiento.

Además señalaron que dentro del ayuntamiento existe hostigamiento laboral a través de amenazas con cambiarlos de puesto o en todo caso despedirlos en un abuso de autoridad.

Comentan que otros compañeros en la misma situación, hasta el momento no han querido movilizarse ya que esperan poder recuperar sus trabajos.

Además señalaron que durante su estancia como trabajadores dentro del ayuntamiento, se sufrió de hostigamiento por parte del licenciado Abraham Vázquez, Jefe de departamento de Control Patrimonial, quien los amenaza con moverlos de su lugar de trabajo o despedirlos, si no hacen lo que el pide.

Destacar que debido a la situación económica de los afectados, estos mencionan que les es difícil denunciar el caso y se ven obligados a aceptar el finiquito.

«No se vale no, luego uno no se queja por miedo a ser despedido y a la mera hora pues si nos corren».

Ante esta situación, Ana Karina espera poder conseguir dinero a través de la venta de pasteles (puerta por puerta), mientras que Víctor Cruz, estima realizar clases de acondicionamiento físico y ultramaratón a quien así lo requiera.

«Seguramente a nuestros compañeros seguirá histigandolos y amenazandolos ahorita con esta situación con correrlos si no se hace lo que el jefe dice».

Guillermo Guadarrama

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