Los pobladores deberán actuar como si sucediera un temblor de 7 grados en la escala de Richter, epicentro en Acambay, Estado de México, profundidad 8 kilómetros.

Con el objetivo de fomentar la cultura de la prevención, este 20 de enero se llevará a cabo el primero de tres macrosimulacros en todo el territorio nacional. A las 11:00 horas las alarmas sísmicas se encenderán para que la población lleve a cabo protocolos de actuación que se deberían realizar si existiera un temblor real.

En total se activarán 13 mil altavoces en todo el país que emitirán la alerta ya conocida por los mexicanos, pero antes transmitirá un mensaje avisando que se tratará de una simulación, para evitar pánico entre las personas que no se enteraron del ejercicio.

Las autoridades tendrán que realizar acciones acorde a realidades hipotéticas que podrían afectar distintas zonas de México. En el caso de la capital del país, los cuerpos de emergencia y los pobladores deberán actuar como si sucediera un temblor de 7 grados en la escala de Richter, epicentro en Acambay, Estado de México, profundidad 8 kilómetros.

El 19 de noviembre de 1912 ocurrió un terremoto similar. En el lugar señalado hubo un movimiento telúrico de 6.9 grados. Según textos periodísticos de la época, hubo daños materiales en las comunidades cercanas al punto de origen y el fallecimiento de más de 100 personas.

“Este sismo marcó el precedente de que es posible que ocurran sismos grandes, de magnitudes cercanas a 7, con epicentro en la región central del país, y que pueden afectar a la Ciudad de México de forma importante (…) . Hoy esta cantidad es de más de 20 millones de habitantes y muchas más construcciones que hace un siglo, por lo que cabría esperar un escenario diferente”.

Por lo que en el macrosimulacro participarán 22 mil policías, 60 paramédicos, 30 especialistas en búsqueda y rescate, además de 20 motopratullas y 12 ambulancias.

También participarán perros de búsqueda y especialistas en rescate en estructuras colapsadas. Colaborarán todos los organismos públicos, incluyendo el Sistema de Transporte Colectivo Metro (STCM), aunque no interrumpirá el servicio.

Además, se realizarán distintos protocolos de emergencia para las zonas de Insurgentes y Reforma, el Zócalo, Eje Central y Flores Magón, Avenida Cuauhtémoc y División del Norte, planteándolos como sectores más vulnerables a los sismos.

Inmuebles de todo el país debieron registrarse por internet del Gobierno de México: “La importancia de registrar los simulacros a nivel nacional, consiste en analizar los datos, para obtener mejoras que conduzcan a políticas preventivas y acciones de capacitación, prevención y preparación en cada localidad», comunicó la dependencia. En total, en todo el país se inscribieron 90 mil 594 edificaciones en todo el país.

Aunque las instrucciones de actuación son similares para todos los sitios (mantener la calma, desalojar los primeros pisos de los edificios y hacer repliegue en los niveles más altos), cada sitio deberá realizar protocolos particulares, dependiendo de los riesgos que podría llegar a tener en un terremoto real, como fugas de agua, de gas, incendios forestales, entre otros.

El evento fue propuesto por la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, y por Myriam Urzúa, directora de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRyPC), quienes consideraron necesario realizar más simulacros, ya que de manera oficial, sólo se realiza una en el mes de septiembre.

“La realización de estas prácticas ayuda a que tanto las autoridades como la población sepan cómo actuar antes, durante y después de que suceda algún fenómeno de origen natural, así como a detectar las fortalezas y áreas de oportunidad que cada uno tiene en el lugar donde se encuentre”, informó la Secretaría de Protección Ciudadana.

Los siguientes dos macrosimulacros se realizarán en el mes de mayo y el 19 de septiembre, día en el que se conmemoran los terremotos de 1985 y 2017.

Redacción Infoabe

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