Según el mito, la Virgen de Guadalupe se le apareció al indígena San Juan Diego entre el 9 y el 12 de diciembre de 1531, y le pidió que interceda ante el primer Obispo de México, el franciscano Fray Juan de Zumárraga, para que se construya un templo en el llano al pie del cerro del Tepeyac.

Como prueba de la aparición, la Virgen María le encargó al indígena que lleve las flores de un rosal aparecido milagrosamente en el árido Tepeyac.

Cuando San Juan Diego presentó las flores al Obispo, su manta, la tela en la que las llevaba, quedó impregnada con la imagen de la Virgen de Guadalupe.

La imagen de la Virgen impulsó la evangelización de México, facilitando en los años siguientes millones de conversiones.

Misterios de la manta

-La manta está hecha principalmente de fibras de cactus.

-Es de muy baja calidad y tiene una superficie áspera, en la cual es muy difícil de pintar, y, sobretodo, que la pintura perdure.

-A pesar de ello, la imagen de la Virgen de Guadalupe aún se conserva intacta y los científicos insisten en que no se usó ninguna técnica previa para adecuar la superficie.

-En donde está la imagen de la Virgen la textura es muy suave, casi como la seda, y donde no está es áspera y tosca.

-Expertos en fotografía infrarroja que la estudiaron determinaron que no había trazos de pincel, sino una imagen que fue plasmada completa al mismo tiempo.

-Además, se determinó que la coloración de la imagen no tiene elementos animales o minerales. Los colorantes sintéticos no existían en 1531.

¿Qué dicen los escépticos?

-Señalan que la imagen tiene que ser una falsificación o un fraude, pero han intentado hacer réplicas muy precisas de la imagen, sin embargo, se han deteriorado con el tiempo, mientras que la original permanece intacta.

¿Qué más esconde el manto?

-Carlos Fernández de Castillo, médico mexicano, examinó el manto y encontró que las dimensiones del cuerpo de la Virgen de Guadalupe en la imagen eran los de una madre por dar a luz pronto.

-Entretanto, José Alte Tonsmann, un oftalmólogo peruano, estudió los ojos de la imagen con una magnificación de 2 mil 500 veces y fue capaz de identificar hasta 13 individuos en ambos ojos en diferentes proporciones, así como el ojo humano reflejaría una imagen.

El manto estuvo en riesgo

-En el año de 1785 un empelado que estaba limpiando el recubrimiento de vidrio derramó solvente de ácido nítrico sobre una gran porción de la imagen, la cual debió de haberse corroído casi instantáneamente, pero señalan que se auto-restauró con el paso de 30 días, y permanece intacta hasta el día de hoy, con solo unas pequeñas manchas en lugares en donde no está la imagen.

-En otro caso, en el año de 1921, un activista anticlerical escondió 29 varas de dinamita en un jarrón de rosas y lo puso ante la imagen dentro de la Basílica de Guadalupe, cuando explotó, casi todo, desde el piso y el reclinatorio de mármol voló, sin embargo, la imagen y el vidrio a su alrededor permanecieron intactos.

Con información de ACI prensa

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