La Policía Metropolitana de Londres mantiene acordonado y cerrado desde primera hora de la tarde de este viernes el puente de Londres, después de que se informara de una serie de disparos en la zona. El jefe de la Unidad Contraterrorista de Scotland Yard, Neil Basu, ha anunciado que un hombre ha muerto a consecuencia de los disparos de los agentes. El individuo portaba un «aparato explosivo falso» amarrado a su cuerpo, según confirmaron los artificieros. Basu ha informado de que varias personas han sido apuñaladas y que el incidente ha sido declarado oficialmente como un «ataque terrorista», aunque en la fase inicial de la investigación se mantienen abiertos a otras posibilidades.

En un comunicado anterior, la policía ha asegurado que se recibió una llamada de aviso en torno a las 14:58 (hora peninsular española), denunciando que se había producido un apuñalamiento cerca del puente. «Los servicios de emergencia atendieron enseguida a los heridos, entre los que se incluían oficiales de la Policía Metropolitana. Un hombre ha sido detenido y creemos que varias personas han resultado heridas», informó la Policía Metropolitana. Según la BBC, citando fuentes policiales, la cifra de heridos ascendería a siete. «Varias personas han resultado apuñaladas», se han limitado a detallar las autoridades. Ambulancias y coches policiales permanecen en uno de los puentes más transitados de la capital del Reino Unido. Scotland Yard ha pedido en sus redes sociales a los ciudadanos que se marchen de la zona.

En un vídeo mostrado por la BBC, grabado con su móvil por un testigo, puede observarse a un hombre en el suelo en la parte peatonal del puente. Dos personas vestidas de civil forcejean con él. Les rodean varios agentes policiales. Uno de los implicados, con traje, corbata y abrigo, se aleja poco después de la escena y parece llevar en la mano un cuchillo. Finalmente, un policía arrastra de la ropa al otro individuo, que parecía estar bloqueando al presunto agresor, vestido completamente de negro. Es entonces cuando los agentes comienzan a disparar sobre el aparente sospechoso.

Fuentes del Gobierno citadas por BBC aseguran que la respuesta de la policía al incidente ha sido «defensiva», puesto que no se había recibido información previa de los servicios de inteligencia. El departamento antiterrorista del Ministerio del Interior británico, con ayuda del MI5 (servicio de espionaje doméstico), está liderando la investigación, según la cadena pública.

Varios medios han mostrado la imagen de un camión blanco en una extraña posición, como si pretendiera bloquear la entrada o salida del puente, aunque a estas alturas no existe confirmación oficial de que este vehículo tenga alguna relación con el incidente.

El incidente ha tenido lugar en la misma localización donde, 2017, se produjo el último atentado terrorista que ha sufrido Londres. En junio de ese año, tres individuos a bordo de una furgoneta blanca comenzaron a atropellar viandantes. Poco después, a pie, se lanzaron a apuñalar a los peatones. 8 personas murieron y 48 resultaron heridas. El español Ignacio Echeverría, «el héroe del monopatín», fue uno de los que falleció cuando intentaba ayudar a algunas de las víctimas.

«Me mantienen constantemente informado sobre lo ocurrido en el Puente de Londres y quiero agradecer a la policía y a los servicios de emergencia por su respuesta inmediata», ha escrito el primer ministro, Boris Johnson, en su cuenta de la red social Twitter.

Johnson, en campaña electoral por las próximas elecciones generales del 12 de diciembre, ha regresado de inmediato al número 10 de Downing Street, residencia oficial y sede de la oficina del primer ministro.

El alcalde de Londres, el laborista Sadiq Khan, ha confirmado que el incidente estaba siendo investigado como un posible ataque terrorista:

«Permaneceremos determinados a plantar cara al terror con firmeza y unidad. Los que pretenden atentar contra nosotros y dividirnos nunca lo conseguirán», ha dicho Khan.

El alcalde, un musulmán cuya familia emigró a Londres en la década de los cincuenta, ha defendido la diversidad racial y cultural de la ciudad frente a los que odian ese modo de vida.

«El hombre abatido representa lo peor de la humanidad. Los ciudadanos que lo inmovilizaron, y los agentes de policía, representan lo mejor de la humanidad. Hemos visto una muestra increíble de heroísmo, con personas que han corrido hacia el peligro sin pensárselo.

Son los mejores de todos nosotros», ha dicho Khan, quien ha defendido la tarea de los servicios de inteligencia contraterrorista y ha revelado que, durante el año pasado, al menos 20 intentos de atentados resultaron frustrados.

Redacción EL PAIS

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