Hasta el momento, la Fiscalía del Estado no ha logrado establecer el móvil del múltiple homicidio.

Ya fueron identificados seis de los siete cadáveres que fueron hallados al interior de tres vehículos en el municipio de Tonalá, Jalisco el pasado 6 de noviembre.

De acuerdo con la información que proporcionaron sus familiares ante el ministerio público del Servicio Médico Forense, uno se encontraba desaparecido; había un chofer de Uber; otro se dedicada a comprar y vender vehículos; y uno más, era dueño de un hotel que se ubica en el municipio de Chapala, Jalisco.

Una de las personas fallecidas se llamaba José Refugio. Tenía 36 años de edad, y -de acuerdo con su hermana-, el ahora fallecido se dedicaba a la compra y venta de automóviles.

Se enteró de lo que había ocurrido porque “le llamaron de la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas para avisarle que habían hallado el cadáver de su hermano”.

Otro cadáver fue identificado como Marco Antonio, tenía 40 años de edad y con domicilio en el municipio de Chapala. Era fontanero.

Su hermana declaró que se enteró de lo que había pasado, porque «dos de sus hijos son menores de edad le comentaron que habían visto fotos de su tío en redes sociales». 

La última vez que lo vio fue un día antes del hallazgo en un predio cercano a la presa Ocotillo donde fueron abandonadas una camioneta Mazda CX3 en color negro, así como una camioneta Hyundai Tucson en color arena, ambas con placas del Estado de México. Además de una Renault Duster en color blanco con matrícula de Jalisco.

El hombre fue golpeado y tenía una herida por arma de fuego en el cráneo.

Una persona más fue reclamada con el nombre de David Martin, tenía 30 años de edad y también era vecino del municipio de Chapala.

De acuerdo con su esposa, su cónyuge era empresario y dueño de un hotel del municipio de Chapala. Lo identificó por los tatuajes que tenía.

Otro hombre hallado en uno de los autos es Rubén, de 34 años de edad, y él tenía su domicilio en Ajijic, Chapala identificó su esposa.

La mujer declaró que a las 21:00 horas del día 5 de noviembre, su pareja comentó que los tripulantes de dos camionetas una blanca, y otra en color gris, pasaron por él, pero como no llegó a dormir”.

Se enteró por las noticias de lo que había pasado.

Otro de los fallecidos se llamaba Rubén quién era chofer de Uber y tenía 36 años de edad. Su hermano, lo identifico y declaró ante el ministerio público que actividad realizaba su familiar.

Andrés Enrique, de 21 años y vecino del municipio de Jocotepec. Era albañil y lo identificó su madre.

La señora informó que “desde las 11 de la mañana del día 4 de noviembre su hijo le dijo que se reuniría con unos amigos”. Al final, una amiga le aviso que lo había matado.

De los siete cuerpos hallados, uno falta por ser identificado.

Hasta el momento, la Fiscalía del Estado no ha logrado establecer el móvil del múltiple homicidio.

Redacción Milenio

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