Los médicos informaron a White que se trataba del virus del herpes simple (HSV-1), mejor conocido como el «beso de la muerte»

Un bebé de cuatro semanas de vida contrajo herpes luego de que, en su bautizo, muchas personas lo besaran.

De acuerdo con Ashleigh White, madre del menor, notó que su hijo tenía el ojo derecho inflamado, por lo que, al acudir al hospital de South Yorkshire, en Inglaterra, el pasado mes de septiembre, el diagnóstico fue aterrador.

Los médicos informaron a White que se trataba del virus del herpes simple (HSV-1), mejor conocido como el «beso de la muerte», el cual se transmite a través de la saliva y, aunque en un adulto no puede resultar tan grave, en los bebés podría ser fatal.

El pequeño tuvo que estar recibiendo antivirales tres veces al día durante dos semanas. Ahora, con nueve meses, el bebé se encuentra estable, sin embargo, tendrá que estar bajo tratamiento durante un año más.

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