SACRAMENTO, California, EE.UU. (AP) — El gobernador Gavin Newsom no sólo suspendió las ejecuciones el miércoles en California, sino que también anunció que podría conmutar las condenas a muerte y que está impulsando la derogación de la pena capital.

Newsom, un demócrata, firmó una orden ejecutiva que otorga indultos a los 737 reos que habían sido condenados a muerte en California, el estado con la mayor cantidad en el país. Esto significa que no habrá ejecuciones mientras él sea gobernador.

Fue respaldado por legisladores demócratas, los cuales presentaron una propuesta para incluir en las papeletas electorales del año entrante la derogación de la pena capital, un asunto políticamente espinoso que los votantes decidirán por tercera ocasión en ocho años. Éstos apoyaron la pena capital en 2012 y 2016, cuando votaron a favor de agilizar las ejecuciones y acortar las apelaciones.

“No puedo autorizar la ejecución de centenares y centenares de seres humanos a sabiendas —a sabiendas— de que entre ellos habrá seres humanos inocentes”, afirmó Newsom, que mencionó ejemplos de condenados a muerte que a la larga fueron exonerados. California tendría que ejecutar a un preso cada día durante más de dos años para vaciar el pabellón de la muerte, agregó.

Los detractores acusaron a Newsom de usurpar la voluntad de los electores. Un legislador republicano dijo que el gobernador destruyó la confianza de quienes lo eligieron en noviembre, y un prominente bufete jurídico que defiende los derechos de las víctimas dejó entrever que la medida de Newsom podría ser impugnada en los tribunales y quizá impulsarse la inclusión en la papeleta electoral de una medida opuesta que restrinja el derecho de los gobernadores a conceder indultos.

“¡Los amigos y las familias de las víctimas siempre olvidadas no están encantados, y tampoco yo!”, tuiteó el presidente Donald Trump.

Aunque no ha habido ejecuciones en California desde 2006, Newsom atribuyó su acción a que 25 reclusos estaban cerca de ser ejecutados, pues habían agotado sus apelaciones, y porque las impugnaciones en los tribunales al nuevo procedimiento de inyección letal del estado posiblemente se acercaban a su final.

Newsom rescindió las normativas para aplicar la pena de muerte y clausuró la cámara de ejecución del estado, que jamás ha sido utilizada y costó 853.000 dólares. Funcionarios de la prisión retiraron simbólicamente el miércoles el equipo para las ejecuciones, y difundieron fotografías y videos de ello como pruebas de que el lugar fue desmantelado.

Newsom defendió apasionadamente su decisión desde un enfoque personal.

“Me siento presa de la emoción”, afirmó. “Se trata de quién soy como ser humano, se trata de qué puedo y qué no debo hacer. Para mí, esto es lo correcto por hacer”.

Dijo que considera conmutar las penas de muerte como “próximo paso” una vez que los magistrados de la Corte Suprema estatal expliquen por qué le bloquearon el año pasado al entonces gobernador Jerry Brown 10 conmutaciones de sentencias que no eran de pena capital.

En California, el gobernador requiere que la Corte Suprema apruebe los indultos o conmutaciones de las sentencias de cualquiera que haya sido declarado culpable en dos ocasiones de un delito grave, una restricción que se aplica a más de la mitad de los reclusos sentenciados.

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