El lenguaje de señas me brindó la oportunidad de comunicarme y entender a los derechohabientes, Sandra Villalobos

Dominar el lenguaje de señas le ha permitido comunicarse y entender a los derechohabientes
El lenguaje de señas me brindó la oportunidad de comunicarme y entender a los derechohabientes, Sandra Villalobos El lenguaje de señas me brindó la oportunidad de comunicarme y entender a los derechohabientes, Sandra Villalobos El lenguaje de señas me brindó la oportunidad de comunicarme y entender a los derechohabientes, Sandra Villalobos

Dominar el lenguaje de señas le ha permitido comunicarse y entender a los derechohabientes

Sandra Miriam Villalobos Martínez de 45 años, desde hace nueve años trabaja en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Delegación Estado de México Poniente como Técnica en Atención y Orientación al Derechohabiente (TAOD).

Durante estos años, se ha desempeñado en las Unidades de Medicina Familiar No. 58, en el Hospital General de Zona No. 58, en la UMF 66 y actualmente en la UMF 51 en Naucalpan.

Hace 25 años se convirtió en madre de Sergio, quien nació con discapacidad auditiva, condición por la que desde que él tenía cinco años, tuvo que aprender el lenguaje de señas para comunicarse con su hijo. Primeramente aprendió en la escuela de su hijo y posteriormente estableció contacto con otras personas que le orientaron sobre cursos para aprender mejor.

Dominar el lenguaje de señas le ha permitido comunicarse y entender a los derechohabientes que  tienen discapacidad auditiva, en la Unidad de Medicina Familiar 51 su primer contacto fue con un señor de 75 años quien regularmente acude a ella para orientación sobre sus recetas médicas.

Siendo la única TAOD en toda la delegación que domina este lenguaje ha sido de gran ayuda incluso para apoyar al personal de otras unidades médicas y administrativas, a despejar las dudas de los pacientes e interpretar lo que necesitan.

“Ser Técnica en Atención y Orientación para mí es muy valioso, porque soy la portavoz del usuario, hay derechohabientes que se acercan pero que muchas veces no saben cómo expresar lo que quieren y ayudarles a resolver problemáticas es muy satisfactorio”, expresó Sandra  Villalobos.

Sandra sigue en la búsqueda de herramientas para actualizarse en el lenguaje de señas, considera que hay mucho por hacer y aprender, por lo que siempre se muestra dispuesta a compartir lo que sabe con su familia y compañeros de trabajo.

Finalmente Sandra Villalobos resaltó que “la reacción de la gente es incomparable, saber que hay alguien que los entiende, es muy gratificante”.