Por Mónica Fragoso

Ha pasado casi una semana desde que comenzaron los problemas para el abastecimiento de gasolina en nueve estados de la República Mexicana, siendo estos el Estado de México, la Ciudad de México, Querétaro, Jalisco, Aguascalientes, Durango, Coahuila, Tamaulipas y Nayarit, en donde se aprecian largas filas de automóviles que esperan a cargar combustible.

Hasta el momento, el Gobierno Federal sólo se ha limitado a decir que el ejército y la Marina están cuidando las instalaciones de Pemex, con el fin de garantizar la seguridad como parte de una estrategia para evitar que siga el robo de combustible; sin embargo, seguimos sin saber de algún detenido o alguna carpeta de investigación que se esté llevando en torno al tema.

La acción de control que ha implementado el gobierno ha generado un gran desabasto de combustible, que en la actualidad empieza a repercutir en otras áreas, por ejemplo, las asociaciones de distribuidores de gasolina han señalado que diariamente obtienen una pérdida de más de 30 millones de pesos, ello sin contar la inasistencia de niños a la escuela y en algunos casos, la de empleados a sus trabajos, y por otra parte, muchos bienes y servicios han empezado a escasear debido al desabasto del preciado combustible.

Es importante señalar que México no ha sido el único país que combate al robo de combustible, pongamos un ejemplo: en Canadá existe un seguro sistema de distribución de combustible que garantiza la transportación sin que exista desabasto, para esto se incluyen cámaras de vigilancia, control y chequeo del personal en los centros de distribución, más un sistema que genera el control del volumen del combustible transportado y gasoductos a buena profundidad.

En conclusión, estimados lectores, podemos decir que opciones existen muchas para combatir y atacar de fondo el robo de combustible sin que nos afecte a los ciudadanos como consumidores directos, pero todo depende de tener una estrategia clara, segura y bien implementada, acciones que al Gobierno Federal le han fallado y que aún está a tiempo de recomponer y cambiar el rumbo para evitar que esta crisis siga avanzando y se agudice más.

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