Jefe de seguridad de Fox se encontraba en la nómina de el Cartel de Sinaloa, revela el Vicentillo en juicio contra el Chapo

04-01-2019 hace 5 meses

Daniela BaMo

El Vicentillo calculó que a escala estatal se pagaba más de un millón de dólares mensuales, más bonos, a estos oficiales.

Nueva York, 4 de enero. – Vicente Zambada Niebla, El Vicentillo, testigo cooperante con la fiscalía en el juicio contra Joaquín El Chapo Guzmán, dio a conocer que un general que fue oficial mayor de la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena) y un coronel encargado de la seguridad personal del ex presidente Vicente Fox estaban en la nómina de Ismael El Mayo Zambada, líder del Cártel de Sinaloa.

El Vicentillo reveló que en 2007 un general que identificó sólo por su apellido, Antimo, solicitó una cita y se reunió con su padre en Culiacán, Sinaloa. En ese encuentro, el general explicó que “estaba buscando a mi papá porque había rumores en la Secretaría de la Defensa” de que varios capos estaban buscando dividir a los generales, ofreciendo pagar por el arresto de “mi padre y de mi compa El Chapo”.

En la reunión, que duró al menos cinco horas, dijo que, entre otros, los Carrillo Fuentes, los Beltrán Leyva y el cártel de Los Zetas estaban en ese juego. Sin embargo, “algunos generales pensaban que era mejor” estar del lado de su padre, y estaban preocupados por las guerras impulsadas por esos grupos delictivos en todo el país.

El general Humberto Eduardo Antimo Miranda fue oficial mayor de la Sedena en esas fechas hasta el 31 de marzo de 2008, cuando fue retirado de ese cargo.

El Vicentillo también habló sobre un “coronel Adams”, a quien identificó como “contacto directo de mi padre”, quien era “encargado de la seguridad del presidente Fox” en 2001.

Indicó que cuando escapó El Chapo de la cárcel, él ayudó a informarle cómo evadir a los que lo estaban persiguiendo. Una de las reuniones con el coronel Adams fue en el restaurante El Lago, en Chapultepec. Su apodo era El Chicle.

En la audiencia 22 y la séptima semana del juicio contra El Chapo, el testigo “estrella” abundó sobre la extensa corrupción que es parte integral de la operación de los cárteles, señalando que comandantes y otros oficiales de las policías Federal, Judicial, Estatal y Municipal en Sinaloa estaban en la nómina de su padre y de El Chapo a cambio de “protección”.

El Vicentillo calculó que a escala estatal se pagaba más de un millón de dólares mensuales, más bonos, a estos oficiales. Indicó que también se hacía lo mismo con otros integrantes de la organización de su padre en otros estados, desde Oaxaca y Chiapas, hasta Ciudad de México y zonas fronterizas como Ciudad Juárez y Mexicali.

El Vicentillo se encontró por primera vez en por lo menos una década a unos metros de la mesa donde estaba sentado El Chapo Guzmán, a quien llamó con cierto cariño “mi compa” o “mi compadre”. Al inicio intentó saludarlo con una sonrisa, pero El Chapo, vestido con un traje azul marino, no respondió y evitó intercambiar miradas con Zambada Niebla.