El pasado 25 de noviembre conmemoramos como cada año el día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, un día muy significativo para la sociedad y que no se le ha dado la importancia que se merece pues el aumento desmedido de diversas formas de violencia como lo es: los feminicidios, la trata de personas, el gaslighting, la violencia política, entre otras pueden disminuir, pero ante una autoridad sin fuerza, sin acciones concretas y poca aplicabilidad de un marco legal han hecho que cada vez más féminas sean víctimas de este flagelo.

 

Para entender mejor el porqué de esta conmemoración, es importante saber que en el año de 1960 en República Dominicana durante la dictadura de Leónidas Trujillo existieron 3 mujeres que lo desafiaronPatria, Minerva y María Teresa Mirabal, quienes no solo se opusieron al régimen impuesto, sino que formaban parte del movimiento 14 de junio, agrupación que buscaba el derrocamiento del régimen, por su lucha en busca de la libertad, la oposición ante el abuso de autoridad que encarcelaba, torturaba y mataba a quienes estaban en contra Trujillo por esta razón se ordenó la muerte de las 3 hermanas, misma que fue a golpes, precisamente un 25 de noviembre.

 

Posteriormente la Organización de Naciones Unidas (ONU) en el año de 1999 en la resolución 54/134, del mes de diciembre se hace la declaratoria oficial, basando la conmemoración del este día en lo ocurrido en República Dominica a las hermanas Mirabal y se convoca a los países miembros, las organizaciones de la sociedad civil, a que realicen actividades a fin de generar conciencia y evitar que se siga propagando la violencia hacia las mujeres.

 

En la actualidad una gran parte de la sociedad sabe que existe la violencia y algunos tipos de ella, pero aún falta mucho por hacer, pues la violencia en contra de la mujer no es una tarea unilateral, la lucha debe ser compartida, pues no puede existir igualdad, ni condiciones de paz y tranquilidad en una sociedad si somos indiferentes al sufrimiento de una persona, por ello te invito a que realices una reflexión seria respecto de cómo sería tener una sociedad en la que las mujeres de tu entorno vivan felices, seguras y llenas de tranquilidad y qué nos falta para lograrlo, recuerda que el cambio empieza por nosotros mismos.

¿Qué te parece?