Bolsonaro gana presidencia de Brasil y promete pacificar al país respetando Constitución

Bolsonaro gana presidencia de Brasil y promete pacificar al país respetando Constitución Bolsonaro gana presidencia de Brasil y promete pacificar al país respetando Constitución Bolsonaro gana presidencia de Brasil y promete pacificar al país respetando Constitución

BRASILIA (Reuters) – El militar retirado de extrema derecha Jair Bolsonaro ganó el domingo la presidencia de Brasil y se comprometió a pacificar una nación aquejada por el crimen y la corrupción respetando la democracia y la Constitución.

Jair Bolsonaro, candidato presidencial de extrema derecha del Partido Social Liberal (PSL), gesticula durante la joranada electoral en Río de Janeiro, Brasil, 28 de octubre, 2018. REUTERS/Pilar Olivares
Con 99 por ciento de los sufragios del balotaje computados, Bolsonaro logró un 55,2 por ciento de los votos frente al 44,8 por ciento de su rival izquierdista, Fernando Haddad, para tomar las riendas de la mayor economía de Latinoamérica.

Bajando la temperatura de una de las campañas más agresivas y polarizadas en la historia del país, en la que él mismo fue apuñalado, Bolsonaro prometió honrar las instituciones y las leyes.

“Vamos a respetar la Constitución, vamos a hacer un gobierno que coloque a Brasil en un lugar destacado”, dijo en su primer mensaje tras los resultados a través de Facebook, asegurando que cumplirá con sus promesas de campaña. “No podemos seguir coqueteando con el comunismo”.

Poco después, el diputado federal, que dijo tener una “misión de Dios”, tomó la mano de un pastor evangélico para orar en una improvisada ceremonia.

El repentino salto de Bolsonaro fue impulsado por el rechazo al izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) que dirigió a Brasil durante 13 de los últimos 15 años y fue desbancado hace dos años en medio de la peor recesión y el mayor escándalo de sobornos y corrupción en la historia del país.

“Brasil está festejando. La buena gente de Brasil está celebrando”, dijo Carmen Flores, presidenta local del partido de Bolsonaro.

Miles de simpatizantes celebraron con fuegos artificiales la victoria fuera de la casa del candidato frente a la playa de Barra de Tijuca en Río de Janeiro. Muchos otros tocaron las bocinas para celebrar en la capital financiera Sao Paulo.

“Es una apuesta que Brasil está haciendo en él”, dijo Rafael García, uno de los que festejaban en Barra de Tijuca. “El PT tuvo su oportunidad y decepcionó a mucha gente”.

Haddad se había postulado en representación del encarcelado fundador del PT y expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Aunque en los últimos días acortó un poco la brecha con su contrincante, no fue suficiente para complicar a Bolsonaro.

“Tenemos la responsabilidad de hacer una oposición”, dijo Haddad a sus seguidores tras la derrota. “Tenemos que tener el compromiso de mantener la democracia y no aceptar provocaciones y amenazas”.

BAJANDO EL TONO

A muchos brasileños les preocupa que Bolsonaro, un capitán del Ejército en retiro, admirador de la dictadura militar de 1964-1985 y defensor de su uso de la tortura contra opositores de izquierda, pisoteé los derechos humanos, limite las libertades civiles y restrinja la libertad de expresión.

Durante la campaña, en la que usó un tono autoritario en sus discursos, fue acusado de ser racista, misógino y de no respetar a las minorías.

Pero en un discurso televisado, Bolsonaro disminuyó su beligerancia y dijo que pacificará al país respetando la democracia y la libertad de los ciudadanos.

El legislador de 63 años, que asumirá el 1 de enero del próximo año, ha prometido combatir el crimen dándole a la policía más autonomía para abrir fuego contra delincuentes armados y modificando las leyes a fin de permitir que los brasileños compren armas, una demanda de uno de sus mayores partidarios, el poderoso lobby de los agricultores.

El presidente electo reiteró que reducirá el déficit público, el tamaño del gobierno y buscará relacionarse con países más avanzados.

El que es considerado su futuro ministro de Hacienda, el economista Paulo Guedes, dijo que intentarán eliminar el déficit presupuestario en un año, que buscan simplificar y reducir los impuestos, que tendrán como prioridad una reforma al sistema de pensiones y que habrá una revisión de las regulaciones para la inversión en infraestructura.

El presidente brasileño Michel Temer felicitó a Bolsonaro. “Es hora de que todos unidos sigamos trabajando por Brasil”, sostuvo el mandatario.

Bolsonaro, que promete sumar a varios generales retirados a su gabinete, dijo que recibió una llamada del presidente estadounidense, Donald Trump, en la que le deseó suerte. “Obviamente, un contacto muy amigable”, sostuvo el mandatario electo, que no ha escondido su admiración por Trump.

Desde Argentina, un socio comercial de Brasil, el presidente Mauricio Macri también congratuló al triunfador. “Deseo que trabajemos pronto juntos por la relación entre nuestros países y el bienestar de argentinos y brasileros”, escribió en Twitter.

Sebastián Piñera, presidente de Chile, invitó a Bolsonaro a visitar su país y a trabajar por la integración de las dos naciones.

Incluso desde Caracas, el mandatario izquierdista Nicolás Maduro felicitó a Bolsonaro, quien había considerado a Venezuela un país “en decadencia total”.

“El Gobierno Bolivariano aprovecha la ocasión para exhortar al nuevo presidente electo del Brasil a retomar, como países vecinos, el camino de las relaciones diplomáticas de respeto, armonía, progreso e integración regional, por el bienestar de nuestros pueblos”, dijo el gobierno venezolano en un comunicado.

Reporte adicional de Brad Brooks, Rodrigo Viga y de María Pia Palermo en Sao Paulo, de Corina Pons en Caracas y de Nicolás Misculin en Buenos Aires. Editado en español por Pablo Garibian