Un hombre de 30 años de edad desató el pánico al interior de la plaza comercial Reforma 222. Burló los filtros de seguridad e ingresó con un arma de fuego hasta el segundo piso, hasta una tienda y disparó en tres ocasiones en contra de una de las empleadas dos tiros dieron en el pecho y uno en el abdomen, que le provocaron la muerte. Después dejó un mensaje en el mostrador y, acto seguido, se disparó en el rostro intentando quitarse la vida.

Los hechos ocurrieron poco después de las 15:00 horas, según el reporte de las autoridades investigadoras, el móvil del crimen fue una diferencia conyugal.

Eran pareja sentimental y tuvieron un hijo, Selene N —quien fue llevada grave a un hospital donde murió— le pidió el divorcio y la custodia del menor a Alejandro N, quien enfureció trató de impedir la separación.

“No vas tú a destruir mi vida y después como si nada… por puta te pasó esto”, se leía en el mensaje que dejó en la tienda de zapatos Alejandro , quien tiene antecedentes de robo y violencia intrafamiliar; además, estuvo preso dos años.

La mujer incluso, ya había anunciado a sus padres que su ex pareja sentimental estaba en contra de la separación y que la había amenazado, por lo que vivía con sus padres, en el trabajo comentó a sus compañeros que se sentía segura pues la extrema vigilancia de la plaza, las cámaras de seguridad y la zona donde estaba ubicada, impedirían que Alejandro N, llegara a hacer un escándalo; lamentablemente para ella no fue así, pues el hombre de 30 años de edad intentó cumplir su amenaza.

Las detonaciones alertaron a los cientos de clientes de Reforma 222 que entraron en crisis nerviosa, paramédicos atendieron a 10 personas, mientras que elementos de la Secretaría de Seguridad Pública sostuvieron un enfrentamiento verbal con los guardias de la plaza comercial, quienes trataron de impedir el acceso a los uniformados, incluso bajaron las cortinas del lugar para resguardar a los clientes de las detonaciones y no se fueran sin pagar, lo que causó más pánico y temor entre los asistentes al lugar.

“Esa gente está loca, luego se ve que no tienen preparación y tampoco siguen algún protocolo, no nos dejaban salir, no nos decían nada y fueron muy groseros y prepotentes en medio de esta crisis”, comentó Ricardo González, cliente de la plaza quien cuestionó el actuar de los empleados de seguridad.

Al final, los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública controlaron la situación y se logró que la mujer fuera trasladada a un hospital a recibir atención médica, donde después perdió la vida, mientras que el agresor fue llevado bajo custodia policiaca al hospital Rubén Leñero, donde se reporta grave y esperan su evolución.

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