Este fenómeno, que también es conocido como tormenta magnética, en realidad es bastante común y se presenta alrededor de 300 veces cada once años, de acuerdo con lo explicado por académicos del Instituto de Geofísica de la UNAM.

 

Una pequeña tormenta geomagnética tendrá lugar este 14 y 15 de marzo, y contrario a lo que se piensa, la idea de que un fenómeno astronómico de condiciones catastróficas ocurrirá este domingo es completamente falsa. Dicho rumor, como muchos otros ha recorrido la red en días recientes y ha sido desmentido incontables veces por el Servicio de Clima Espacial Mexicano.

¿Corremos peligro?

Este fenómeno, que también es conocido como tormenta magnética, en realidad es bastante común y se presenta alrededor de 300 veces cada once años, de acuerdo con lo explicado por académicos del Instituto de Geofísica de la UNAM.

Juan Américo González, coordinador del Laboratorio Nacional del Clima Espacial (LANCE) de la Máxima Casa de Estudios, dijo que las tormentas geomagnéticas son corrientes de viento solar que interactúan con el campo magnético de la Tierra ocasionando auroras boreales y afectaciones menores en servicios de telecomunicaciones.

Como no se trata de fenómenos explosivos, sus efectos sobre el planeta son menores a los que podrían esperarse a causa de tormentas solares.

Las tormentas geomagnéticas se clasifican en una escala de G1 a G5, siendo G5 la más extrema.

De acuerdo con datos del Centro de Predicción del Tiempo Espacial dependiente de la NOAA en Estados Unidos, el día 18 de marzo -cuando se presume que ocurrirá una explosión solar-, las lecturas probablemente sólo alcanzarán el umbral para una tormenta G1 es decir, una tormenta geomagnética menor.

De esta forma, los eventos que ocurrirán el 14 y 15 de marzo, y posiblemente el 18, no tendrán repercusiones importantes primero que nada sobre nuestro país, y en segundo lugar pasarán inadvertidos para la mayoría de la población.

Por su parte, Hugo Delgado, director del Instituto de Geofísica de la UNAM y Esteban Hernández, jefe del Servicio Magnético del LANCE aclararon que las tormentas geomagnéticas no son lo mismo que las tormentas o explosiones solares que, como los sismos, no se pueden predecir, pero ocurren cuando hay regiones activas en la superficie del Sol, “y en este momento no se presentan en nuestra estrella”.

Juan Américo González expuso que el Sol presenta niveles muy bajos de actividad, “prácticamente no hemos registrado ninguna importante en las últimas dos semanas y no esperamos ninguna tormenta solar próximamente”.

Y destacó que “el fenómeno de este miércoles es un evento menor, pero es un aviso para recordarnos que vivimos junto a una estrella y debemos estudiarla”.

De su lado, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) advirtió que algunos de los fenómenos que se esperan a causa de la actividad solar de este miércoles sean fluctuaciones débiles en redes eléctricas, impacto menor en operaciones satelitales y, con suerte, la aurora boreal visible en altas latitudes al norte de Estados Unidos en lugares como Michigan y Maine.

Fuente: Sky Alert

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