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Localizan con vida a Marco Antonio Sánchez, el menor desaparecido tras su detención por la policía

Redacción SeUno | 28 enero, 2018

El jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, ha anunciado a última hora del domingo que las autoridades del colindante Estado de México han encontrado a Marco Antonio Sánchez, el estudiante de 17 años desaparecido desde el pasado martes tras ser detenido por la policía de la capital mexicana. El joven estaba desorientado y visiblemente golpeado a las afueras del fraccionamiento Los Álamos en el municipio de Melchor Ocampo, informan sus familiares.

Después de días de confusión y zozobra, de carecer de pistas sobre el paradero del muchacho, el caso dio un giro inesperado durante la tarde del domingo. Los padres reconocieron al menor en un vídeo que les mostraron las autoridades. Se trataba de una grabación de la noche del sábado, en el que se veía al joven con la cara golpeada en un juzgado de Tlalnepantla, en el Estado de México. Las autoridades lo habían arrestado por segunda vez después de ver sus «movimientos erráticos» por la calle y considerar que su vida corría peligro. Pese a que para entonces la denuncia de su desaparición era ya conocida, y se trata de un menor de edad, fue puesto en libertad.

Poco después de que Mancera haya anunciado el despliegue de más de un centenar de agentes para localizar al joven, el jefe de Gobierno volvió a comparecer ante los medios para informar de que las autoridades mexiquenses lo habían encontrado. Mancera ha explicado que había hablado con la madre del estudiante para confirmar que se trataba de su hijo.

El paradero de Marco Antonio Sánchez ha tenido en vilo a la Ciudad de México los últimos días. El estudiante se encontraba, alrededor de las 16.30 del martes, con un amigo en la colonia del Rosario. Habían salido, según el relato del amigo, a hacer fotografías. Siempre según esa versión, contada a través de varios familiares, Marco Antonio vio un mural con un grafiti que le gustó y pidió a un joven que pasaba por allí que posara para una foro. Cuatro policías se acercaron y acusaron a Sánchez Flores de querer atracar al joven. «No me está robando, solo me están tomando una foto», dijo el muchacho, según su amigo. Los agentes insistieron en que había cometido un delito y revisaron su mochila. Sánchez se asustó y echó a correr hacia una estación del Metrobús. Los uniformados salieron detrás de él, lo alcanzaron y lo maniataron, sostiene la familia a partir de lo que les contó el amigo. La última imagen que se conocía de él hasta este domingo por la tarde era de ese momento: una fotografía del joven, esposado y sometido por dos agentes.

Según el amigo que acompañaba a Marco, la única versión que se ha conocido durante días, los agentes subieron al joven estudiante al vehículo policial para llevarlo al Ministerio Público 40, donde nunca llegó. El relato oficial se reveló a cuenta gotas y no se ha conocido hasta este domingo, tras los reclamos de la familia y la creciente indignación ante la falta de información sobre el paradero de Sánchez Flores. La Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México aseguró en una rueda de prensa posterior a la protesta en el Ángel que los agentes detuvieron al menor, pero que lo dejaron en libertad. Mancera aclaró que el estudiante sí subió a la patrulla y ha reconocido que «no fue puesto a disposición de las autoridades», por lo que se inició una «investigación de asuntos internos». Dos de los cuatro policías que estuvieron involucrados en el incidente fueron arrestados y enfrentan un proceso interno por la «inobservancia» de los protocolos de la detención.

Las autoridades iniciaron la investigación de lo ocurrido el jueves, dos días después de la detención, según confirmó Mancera. No ha sido hasta este domingo cuando se ha tenido alguna certeza de que el estudiante seguía con vida. Las autoridades mostraron a los padres de Sánchez Flores las imágenes en las que el joven se encontraba en un ministerio público de Tlalnepantla y unas grabaciones de la calle en las que se le veía desorientado, motivo por el cual fue detenido por segunda por la policía, al pensar que quería suicidarse. Mancera dijo que el joven tenía «movimientos erráticos» que ponían en peligro su vida. El estudiante fue puesto en libertad por un juzgado cívico porque no había ningún delito que se le pudiera imputar, según explicó la madre. Algunas de las imágenes mostradas a los padres eran del momento en que había sido arrestado otra vez.

Las dudas siguen permeando lo que sucedió entre el martes pasado, momento de la detención y anoche. En estos seis días, el caso de Sánchez Flores, ha sido tratado como una desaparición, un extravío y un secuestro. Mancera no ha explicado, sin embargo, por qué si se investigaba el caso desde el jueves pasado y ya se había dado una amplia cobertura de la prensa, no se identificó al joven en el juzgado, aun cuando venía golpeado y era menor de edad.

La actuación de la policía y la falta de información sobre el paradero de Marco Antonio Sánchez Flores desató una oleada de indignación, que forzó una reacción oficial, según ha celebrado la familia. Las protestas llevaron a una concentración este sábado en el Ángel de la Independencia, justo en el momento en que las autoridades mostraban la primera prueba de que el estudiante seguía con vida.

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