Quinceañera de Metepec festeja rindiendo culto a la Santa Muerte

Quinceañera de Metepec festeja rindiendo culto a la Santa Muerte Quinceañera de Metepec festeja rindiendo culto a la Santa Muerte Quinceañera de Metepec festeja rindiendo culto a la Santa Muerte

Metepec, México, 11 de Diciembre del 2017(Agencia MVT).- La celebración de los quince años de Nazareth Llubere Sanabria podrían ser una fiesta más de las que se realizan tradicionalmente en México pero no fue así, su familia le festejó de manera especial, representaron su fe y creencias al rendirle culto a la Santa Muerte.

La fiesta de XV años podría ser el momento más esperado por las jóvenes adolescentes en México, es un evento que marca la transición de la quinceañera de niña a mujer, tradicionalmente marcaba la edad y la madurez necesaria para formar una familia y fungía como una forma de presentarla socialmente para aquellos hombres interesados en la joven.

De manera habitual se usaba un vestido de color rosa, pero en la actualidad la tradición se ha transformado y las jóvenes mexicanas eligen otras tonalidades para el vestido de su presentación, los colores pastel predominan. La misa religiosa es considerada como primer acto de gratitud a dios para después festejar acompañadas de sus invitados, hay jóvenes que deciden realizar una fiesta temática al estilo de París, los premios Oscar o Hollywood y muchas otras prefieren omitir la fiesta y buscan agencias de viajes especializadas en quinceañeras cuyos destinos son Europa, Estados Unidos y Canadá.

Sin embargo para Nazareth, una joven estudiante de preparatoria, quien disfruta del baile, la música y la compañía de sus amigos y familia, igual que las mujeres de su edad, quiso realizar su fiesta de XV años para agradecer todo lo que le ha dado “Ana la Santa”, una imagen de la Santa Muerte a la que veneran en su hogar desde hace 76 años, en ella representa su religión que es la católica y siempre estará primero Dios, pues inició el día de su celebración como cualquier otra joven, con una misa en la iglesia de su pueblo.

“Es algo muy importante representar nuestra religión y aparte la Santa Muerte me está dando todo lo que estoy pidiendo, yo pedí mis 15 años y me acordé de ella que era la principal, bueno también Dios es el primero, primero está Dios y luego la Santa Muerte”, refirió Nazareth.

Para sus amigos fue difícil aceptar y respetar las creencias que ella profesa, ya que mantenían una idea de la Santa Muerte como algo malo, algo del diablo, pero Nazareth defendió a su santa y les explicó que no significa lo que la gente comúnmente cree, que es una santa más y que ayuda como cualquier santo de la iglesia, comentario que ayudó a que sus amigos respeten sus creencias y a la misma santa.

“Yo les digo que si no saben no hablen, porque solo nos critican, la Santa no es mala, me decían que era mala porque es negra, que es del diablo, pero les explique porque creo en ella y en todo lo que me ha ayudado y ahora me dicen que quisieran creer en ella pero sus papás no los dejan porque les dicen que es mala”, apuntó.

Después de la misa en la iglesia Nazareth se presentó ante “Ana” a quien le rindió una ofrenda y oro a sus pies; señaló que en silencio le ha pedido salud, dinero, amor y bienestar para su familia, está última es la petición que más destaca, ya que comentó su familia a pasado por varios accidentes y “Ana” les ha ayudado a salir adelante, motivo por el que este día especial decidió rendirle culto.

La fiesta

Son las 20:00 horas, poco más de mil quinientas personas fueron invitadas a la celebración de los XV años de Nazareth, unos 50 meseros les sirven platos de carnitas, beben y bailan con la música de un grupo norteño y posteriormente de un conjunto instalado en un escenario equipado de todo un sofisticado sistema de iluminación y audio; todos bajo la gran carpa amarilla que fue instalada en un predio, propiedad de la familia, en la comunidad de San Lucas Tunco.

En contraste con las fiestas tradicionales, en los XV años de Nazareth destacó el color negro en la mayoría de los detalles, su vestido con el corte holgado, largo y lujoso y con un sombrero de copa alta en color negro en el que resaltaba una línea de brillos y un dije con la torre Eiffel así como una pequeña pieza, ubicada en el estomago, pintada a mano que simulaba ser parte de un esqueleto, guantes negros y un ramo de rosas negras con brillos y detalles plateados.

Al igual que el negro, las calaveras fueron la base de los adornos del pastel, de los centros de mesa, los tortilleros, dulceros y los recuerdos, estos últimos eran cráneos con un cigarro entre los dientes y un sombrero de copa alta; incluso en el escenario montado para el vals, destacaba la mano huesuda de la muerte y un cráneo del cual salieron los chambelanes y la festejada para bailar.

“A mi me gusta mucho el color negro, pero especialmente lo escogí porque “Ana” es negra con rojo”, apuntó.

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