La historia viral de una novia atrapada en un atasco en Oaxaca que logró llegar a su boda gracias a un motociclista

La historia viral de una novia atrapada en un atasco en Oaxaca que logró llegar a su boda gracias a un motociclista La historia viral de una novia atrapada en un atasco en Oaxaca que logró llegar a su boda gracias a un motociclista La historia viral de una novia atrapada en un atasco en Oaxaca que logró llegar a su boda gracias a un motociclista

Oaxaca.- En medio de uno de los tradicionales embotellamientos de tráfico que se viven en esta ciudad Alma Santiago tuvo que salir a la búsqueda de un motociclista que le permitiera llegar a la Catedral. Luego de lograr dar el esperado sí, intentó contactar al joven motorizado que le había ayudado para retribuirle su buena obra.

Alma Santiago tenía que estar el sábado a las 11:00 a.m. en la Catedral de Oaxaca. Su prometido la esperaba para decir sí ante el altar. Sin embargo, la novia vestida con pomposo vestido no calculó que el trayecto de su casa a la iglesia que normalmente le tomaba unos cuantos minutos se iba a convertir en una infinita espera justo el día de su boda.

En medio de un embotellamiento, Alma empezó a notar con preocupación que estaban gastando casi 20 minutos por cuadra y que todavía faltaba unas cuantas para llegar. Mientras su esposo la esperaba impaciente en la iglesia y la alentaba por el celular para que llegara pronto, a los que la acompañaban se les ocurrió una inesperada idea.

Mientras los carros parecían inmóviles, las motos pasaban a sus anchas. Entonces decidieron que era momento de que la novia se subiera en una moto y llegara a tiempo a su esperada boda. Lo que no calcularon es que no iba a ser tan fácil que cualquier desconocido motorizado accediera llevar a la mujer con su vestido blanco al altar.

Hicieron todos varios intentos de convencer a los motociclistas hasta que por fin un joven se apiadó de la varada novia: “Llegó un hijo de Dios y me subió en su moto y empezamos a pasar entre los carros. No me importaba si se manchaba el vestido o si se quemaba con el tubo de escape. Luego los policías de Palacio de Gobierno no me querían dejar pasar y la gente les gritaba ‘pero es por amor’. Luego tuvimos que meternos en una calle en sentido contrario y cuando llegamos al Zócalo él me dijo que me bajara ahí y yo le dije que no, que me tenía que llevar hasta las escaleras de la Catedral”, contó la novia.