Aumento desmedido de los embarazos adolescentes

Aumento desmedido de los embarazos adolescentes Aumento desmedido de los embarazos adolescentes Aumento desmedido de los embarazos adolescentes

Por Mónica Fragoso

Últimamente en las reuniones que he tenido en diversos sectores de la sociedad, sobre todo en los más marginados (como son las zonas rurales e indígenas del Estado), me he encontrado una constante: cada vez existen más niñas que están embarazadas y esto se corrobora con los datos emitidos por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), que señala que México ocupa el primer lugar de embarazo en adolescentes con una tasa de 77 nacimientos por cada mil adolescentes de entre 15 a 19 años edad.

Pero ahí no acaba todo, sino que los números siguen creciendo cada año, pues la tasa de fecundidad del 71 por ciento del 2007 paso al 74 por ciento en 2015, año en que el gobierno implementó la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA) hasta el momento con nulos resultados.

Lo que más me impresionó de ello es que, contrario a lo que pensaríamos sobre este tipo de embarazo que “ocurrieron por error”, lo cierto es que el reporte denominado “Situación de la salud sexual y reproductiva” realizado por el Consejo Nacional de Población, revela una cifra contundente referente a que el 51.5 por ciento de las mujeres entre 15 a 19 años de edad declararon que se trataba de un embarazo planeado.

Ahora bien, contrastando los datos obtenidos de la encuesta realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 44.9 por ciento de adolescentes de entre 15 a 19 años dejó claro que no utilizó ningún método anticonceptivo es su primera relación sexual por los siguientes motivos: 33 por ciento porque no pensó tener relaciones sexuales, 18 porque quería embarazarse, 17 porque no creyó que podía quedar embarazada y el otro 17 por ciento porque no conocía los métodos anticonceptivos o no sabía dónde obtenerlos o cómo usarlos.

Expertos en el tema coinciden en que las jóvenes desean quedarse embarazadas principalmente por dos factores: la falta de oportunidades, pues en muchos de los poblados no hay educación superior, en algunos ni siquiera media, por lo que los varones emigran para concluir sus estudios y las mujeres se quedan al cuidado de sus hogares, familias o se embarazan para tener un proyecto de vida o alcanzar un status en su mismo entorno social; así como también la idealización del rol de madre y esposa, idea que se les inculca desde pequeñas.

En conclusión, se hace cada vez más necesario procurar que las niñas tengan acceso a educación de calidad en todos los niveles y lugares con el fin de garantizar que tengan alternativas de vida, empleo y de acceso a la salud, enfocando el presupuesto a las zonas más marginadas del país y del Estado con la finalidad de evitar que las niñas tengan más opciones de proyecto de vida para escoger.

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