La guerra de robots de Japón empieza en la Estela de Luz

27-08-2017 hace 2 años

Roberto Perez

 La guerra y las máquinas han acompañado a los hombres desde el principio de los tiempos: lanzas y palancas, circuitos y batallas teledirigidas, todo como herramienta de innovación y combate.

La próxima justa en cuanto a robótica y otros temas de tecnología será en Japón y por eso apasionados de los robots buscan este fin de semana en el Centro de Cultura Digital -la Estela de Luz- su pase al máximo torneo, pero los boletos son pocos y los participantes muchos. Es la convocatoria que logró el festival Expo Robots y Tecnología, RT Expo 2017.

Los jóvenes mexicanos quieren brillar en Japón y para ello deben salir ilesos de cualquiera de las cinco categorías en las que están inscritos con sus máquinas, algunas con las que logran destacar más en movimiento, fuerza o velocidad, pero sobre todo con innovación. Esa es la clave para vencer a los robots de los demás participantes, dicen los organizadores y conferencistas.

La pelea por traer al país un festival de luchas entre robots no fue sencilla, pero la victoria ya ha asegurado cinco ediciones de esta expo; el reto es que en todo ese tiempo se consiga atraer y potenciar el talento de todo el país en desarrollo de soluciones robóticas, por ello desde el inicio se ofrecen talleres y conferencias sobre tecnología y robótica, su inserción y aprovechamiento en las sociedades, además del uso eficiente que se le puede dar a esas máquinas para no afectar ya tanto al medio ambiente.

La misión de RT Expo es atraer a más niños que un día hagan de México una potencia en temas de robótica.

“Queremos que vengan muchos niños y se apasionen, lo peor que puede pasar es que aprendan a programar; no sabemos cuántos programadores hay o cuánto crea o se vende, por eso queremos que se dé un primer inicio; un caldo de cultivo”, platica Arturo Nereu, programador de la firma de tecnologías Unity -más enfocada a videojuegos, como resumiendo los motivos de este festival.

Sus dichos tienen eco, pues la mitad de las preguntas tras su presentación vienen de infantes, que además entiende de eso de “subida”, “bajada”, “peso” y “descarga” en Internet o discos duros. Quizá el invitado a esta justa de robots no lo tenga claro en negocio, pero sí que México ya empieza a ser reconocido como un país con apasionados de la robótica, al menos en cuanto a interesados amateurs. Y en el rubro del negocio sí hay cifras. México ya es un caldo de cultivo: Las industrias automotriz, aeroespacial, de la electrónica de consumo o la medicina hacen de los robots un insumo altamente necesario para el éxito de sus modelos de negocio.

En 2015 esas industrias importaron o crearon y desarrollaron robots, por cerca de 243 millones de dólares como valor de inversión; según la Secretaría de Economía y organismos relacionados con las tecnologías de la información, en ese año 6,320 nuevos robots entraron en operación en alguna empresa del país, principalmente en el sector automotriz, pero es el inicio; el caldo del cultivo del que hablaba el enviado de Unity, además de temas de tecnologías de realidad aumentada, virtual, inteligencia artificial, ingeniería con sentido sustentable y otras.

En escala macro, México también pelea su posición en el mundo con robots y en la micro, son cinco categorías de donde un fan de los robots puede salir airoso para ir a Japón: Seguidor de líneas, Sumo autónomo, Micro sumo, Mini sumo y Guerra de robots, ésta última dividida en tres sub-categorías medidas en pesaje de una a tres libras por robot.

Los adversarios, además de México también vienen de Colombia, Perú, Ecuador y el mismo Japón.

Los premios en monto económico para los ganadores son simbólicos, que no llegan a los 5,000 pesos, pero el hecho de ver en competencia o exhibición a 1,000 robots de todas las figuras, tamaños y habilidades, entre el 26 y 27 de agosto, más el paso al campeonato de Japón, meten pasión a la “pelea robótica”. La entrada es gratuita para el público en general y de 800 pesos para los participantes.

La pelea de “seguidor de línea” consistirá en qué tanto pueden seguir un trazado con obstáculos pequeños robots de entre 15 y 20 centímetros; el ganador de esa categoría será quien tenga el robot que haya terminado la ruta sin salir de la línea de marcaje. En las categorías de sumo autónomo, mini sumo y micro sumo las pruebas consisten en sacar al robot oponente del llamado círculo “dodgo” en el tiempo que determinen los jueces, de un minuto aproximadamente; es aquí donde los participantes medirán sus habilidades en cuanto la innovación de sus aparatos.

El momento emocionante llegará con la “guerra de robots”. La respuesta está en que la batalla se realizará en una especie de jaula de acrílico que proteja a la audiencia de los plásticos que puedan llegar a desprenderse de los robots en combate, pues la intención siempre será destruir al rival.

Aunque la guerra de robots es el atractivo estrella de RT Expo 2017, la otra principal motivación es despertar la creatividad de niños, ingenieros y de toda persona que se apasione con las máquinas, para crecer ese caldo de cultivo del que hablaba Arturo Nereu. Fuente: Economista