Al menos 21 personas murieron y otras 15 resultaron heridas al explotar un coche bomba conducido por un suicida cerca de la plaza Tahrir, en el casco antiguo de Damasco, mientras otros dos vehículos cargados con explosivos fueron interceptados y destruidos tras una persecución policial.

Los terroristas intentaron hacer estallar tres carros bomba de forma simultánea, pero dos fueron destruidos por las fuerzas de seguridad en la carretera que conduce al aeropuerto, mientras el conductor del tercero logró hacer detonar el coche en el distrito de Bab Tuma, lugar cercano a la plaza Tahrir.

Además de las víctimas, incluidos los tres atacantes, varios automóviles estacionados cerca de la plaza quedaron calcinados y un puesto de control de las fuerzas de seguridad sufrió daños materiales, informó la agencia siria de noticias SANA.

Hasta el momento, ningún grupo armado se ha responsabilizado del atentado de este domingo, primer día laborable tras las vacaciones del mes sagrado del Ramadán, que el grupo yihadista Estado Islámico (EI) había jurado con teñir de sangre.

Se trata del peor atentado en Damasco desde marzo pasado, cuando dos ataques suicidas perpetrados por el EI, uno de ellos en el Palacio de Justicia, causaron la muerte de al menos 40 personas y heridas a decenas.

Con información de Zócalo

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