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Reduce Putin las penas por violencia doméstica

Reduce Putin las penas por violencia doméstica

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, promulgó ayer una ley que reduce las penas por violencia doméstica, en una medida que ha alarmado a activistas de los derechos de las mujeres, quienes temen que la nueva normativa aliente los abusos.

La legislación reduce las agresiones contra familiares a una ofensa civil en lugar de un delito criminal en primeras instancias, cuando la víctima no ha sufrido daños graves.

Según la nueva ley, las agresiones que causen dolor físico, pero no lesiones, y dejen moratones, arañazos o heridas superficiales a la víctima no serán consideradas como un delito, sino como una falta administrativa.

Sólo cuando el agresor vuelva a golpear al mismo familiar en el plazo de un año podrá ser procesado por la vía penal y castigado con la cárcel, siempre y cuando el agredido logre demostrar los hechos, porque la Justicia no actuará de oficio en estos casos. Además, la ley contempla una multa mínima de 30 mil rublos (500 dólares), el arresto administrativo por un plazo de 15 días y tres meses de servicios sociales, cuando antes el agresor podía ser condenado hasta a dos años de prisión.

Quienes apoyan la ley, entre ellos miembros del partido Rusia Unida al que pertenece el mandatario, dicen que desean proteger el derecho de los padres de disciplinar a sus hijos y reducir la capacidad del Estado de intervenir en la vida familiar. Sostienen que cualquier persona que cause graves daños físicos será penalmente responsable.

Sin embargo, los críticos sostienen que la medida es un revés que exonerará a los “tiranos en casa” y desalentará a las víctimas de reportar los abusos que sufran.

Cada año, alrededor de 14 mil mujeres mueren en Rusia a manos de sus esposos o de otros familiares, de acuerdo a un reporte publicado en 2010 por la Organización de las Naciones Unidas.

En un comunicado divulgado en su página web, el Kremlin dijo que Putin promulgó la ley después de que fue aprobada por ambas cámaras del Parlamento ruso. La Duma o Cámara baja dio luz verde a la legislación en enero, en la segunda de tres votaciones por 385 escaños a favor y dos en contra.

Las autoras de la iniciativa —dos diputadas y dos senadoras de Rusia Unida, el partido del Kremlin— argumentan que tan sólo quieren despenalizar las palizas que no ocasionen daño a la salud de las víctimas. Una de ellas, Olga Batalina, considera suficiente un castigo administrativo cuando el agresor no tiene intención de “infringir daño” a la víctima.

“La descarada injerencia en la familia” por parte de la Justicia “es intolerable”, dijo Putin a finales de 2016 en su rueda de prensa anual al responder a una activista que le preguntó sobre el tema. El mandatario ruso, quien es creyente confeso, abanderado de los valores tradicionales y muy crítico con el liberalismo occidental “sin género y estéril”, es conocido por sus frases machistas, como “un auténtico hombre debe intentarlo siempre, y una auténtica mujer debe resistirse siempre”.

“Le pega, es decir, le quiere”, reza un famoso dicho popular ruso, que es utilizado de manera recurrente por la policía cuando una mujer denuncia a su marido por una paliza.

La Iglesia Ortodoxa Rusa ha apoyado abiertamente la ley. Ante las fuertes críticas que despertó la ley en Rusia y en el extranjero, el Kremlin llamó a no confundir los conflictos familiares con la violencia doméstica.

De acuerdo con las encuestas, casi 60% de los rusos respaldan una reducción del castigo para conflictos menores en la familia. No obstante, sus detractores consideran “muy peligroso” que el Estado trace una línea entre simples moratones y violencia física, ya que eso animará a los agresores a continuar abusando de sus víctimas.

Redacción El Universal 

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